97 millones

Puede beneficiarse de la CAA (Comunicación Aumentativa y Alternativa)

Sin límite de edad

La CAA puede facilitar la comunicación a lo largo de toda la vida.

Baja tecnología → Alta tecnología

Desde paneles de imágenes hasta dispositivos generadores de voz

Terapia ocupacional + Fisioterapia + Logopedia

El trabajo en equipo facilita la comunicación, el acceso y el posicionamiento.

CAA+Voz

La CAA no impide ni retrasa el desarrollo del habla natural.

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Conclusiones clave

  • La comunicación aumentativa y alternativa, o CAA, incluye cualquier herramienta o método que ayude a alguien a comunicarse cuando el habla por sí sola no es suficiente (Aftab et al., 2023).
  • Los sistemas de comunicación aumentativa y alternativa (CAA) pueden ser de baja tecnología, como un tablero de imágenes, o de alta tecnología, como un dispositivo generador de voz (Aftab et al., 2023).
  • No hay edad demasiado temprana para comenzar. Una revisión sistemática de niños de 0 a 6 años encontró que la CAA se puede introducir tan pronto como se identifique una necesidad de comunicación, no solo después de que el habla claramente no se haya desarrollado (Leonet et al., 2022).
  • Los estudios demuestran que la CAA puede ayudar a los niños con autismo a desarrollar habilidades comunicativas y no impide que los niños hablen (Ganz et al., 2023).
  • La terapia ocupacional y la fisioterapia desempeñan un papel real en la CAA a través de la disposición del asiento, el posicionamiento y el acceso, para que una persona pueda alcanzar y utilizar físicamente su dispositivo (Coan-Brill et al., 2025; Caron et al., 2025).
  • La CAA también puede ser útil para adultos que se recuperan de un accidente cerebrovascular y para personas que viven con ELA, no solo para niños (Huang et al., 2025; Judge et al., 2026).
  • Los interlocutores, como los familiares y los cuidadores, son tan importantes como el propio dispositivo (Hanley et al., 2023).
  • Un equipo que incluye terapia del habla, terapia ocupacional y fisioterapia tiende a obtener los mejores resultados para las personas que utilizan CAA (Caron et al., 2025).
Importante: La información de esta página tiene fines educativos únicamente y no sustituye una evaluación individual. Las necesidades de comunicación aumentativa y alternativa (CAA) varían mucho de una persona a otra. Siempre debe participar un logopeda en la selección e implementación del sistema.

Tabla de contenido

  1. ¿Qué es la CAA?
  2. Quiénes utilizan la CAA, por edad y población.
  3. Tipos de CAA
  4. ¿Quién proporciona los servicios de CAA?
  5. Cómo funciona una evaluación de CAA (Comunicación Aumentativa y Alternativa)
  6. Financiación y abandono de dispositivos
  7. Terapia del habla para la comunicación aumentativa y alternativa (CAA).
  8. Terapia ocupacional y fisioterapia: posicionamiento y acceso.
  9. CAA para la afasia después de un accidente cerebrovascular
  10. CAA para ELA
  11. El papel de los socios de comunicación
  12. Colaboración en equipo en las escuelas
  13. Qué pueden hacer los pacientes y sus familias
  14. Nota para los profesionales clínicos
  15. Cuándo solicitar una derivación

1. ¿Qué es la CAA?

La comunicación aumentativa y alternativa (CAA) se refiere a cualquier herramienta, método o estrategia que ayuda a una persona a comunicarse cuando el habla por sí sola no satisface sus necesidades. El término "aumentativa" significa que complementa el habla que la persona ya posee. El término "alternativa" significa que reemplaza el habla cuando la persona tiene poca o ninguna capacidad de comunicación. La CAA puede ser tan simple como señalar imágenes en una pizarra, o tan compleja como una computadora que pronuncia palabras en voz alta cuando la persona las selecciona (Aftab et al., 2023).

La CAA no es solo para niños. Se utiliza a lo largo de toda la vida, desde niños pequeños hasta adultos mayores, y en muchas afecciones diferentes.

Para pacientes y familiares: La CAA no es un último recurso. Muchas personas la utilizan junto con el habla que ya tienen, y a menudo ayuda a desarrollar el habla en lugar de reemplazarla.
Para profesionales clínicos: Una idea errónea común, entre algunas familias e incluso algunos profesionales, es que la introducción de la CAA retrasará o sustituirá el lenguaje oral. La investigación no respalda esta preocupación (Leonet et al., 2022).

2. Quiénes utilizan la CAA, por edad y población.

La CAA brinda apoyo a personas de diversas edades y con diferentes condiciones. La forma en que se implementa la CAA y la urgencia de su introducción varían según la edad y la situación de cada persona.

Bebés y niños pequeños (de 0 a 6 años): Una revisión sistemática de 29 estudios realizada en 2022 reveló que las intervenciones de CAA (Comunicación Aumentativa y Alternativa) eran efectivas en este grupo de edad para niños con diversos diagnósticos, como autismo, síndrome de Down y parálisis cerebral. La revisión no halló evidencia de que el uso temprano de la CAA retrase o reduzca el lenguaje oral, una preocupación común entre los padres (Leonet et al., 2022).

Niños en edad escolar: Este es el grupo de edad que abarca la mayoría de las investigaciones sobre CAA, especialmente  niños con trastorno del espectro autista que son mínimamente verbales (Aftab et al., 2023; Ganz et al., 2023) y niños con parálisis cerebral quienes también tienen necesidades de acceso motor (Coan-Brill et al., 2025; Lillehaug et al., 2023).

Adultos con discapacidad intelectual o del desarrollo: La CAA brinda apoyo a las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo en general, no solo a las presentaciones más graves (Ganz et al., 2023), aunque la investigación específica sobre adultos con discapacidad intelectual grave o profunda se centra más en las personas que los apoyan que en la persona misma (Hanley et al., 2023).

Adultos con afecciones adquiridas: La CAA también ayuda a los adultos que desarrollan dificultades de comunicación más adelante en la vida, incluidas las personas que se recuperan de un accidente cerebrovascular con afasia (Huang et al., 2025) y las personas que viven con ELA, una afección progresiva que afecta gradualmente al habla (Judge et al., 2026).

Otras poblaciones que podrían beneficiarse: La CAA también puede ayudar a niños con apraxia del habla infantil mientras desarrollan sus habilidades lingüísticas, a personas que se recuperan de una lesión cerebral traumática y presentan dificultades del habla temporales o permanentes, a adultos con enfermedad de Parkinson cuyo habla se ha vuelto difícil de entender y a personas sordociegas, que pueden usar sistemas de comunicación táctil o mano-mano en lugar de visuales. La investigación específica sobre los resultados de la CAA en estos grupos es más limitada que en las poblaciones mencionadas anteriormente, pero los equipos de CAA suelen brindarles apoyo como parte de una función más amplia de asistencia a la comunicación.

Nunca es demasiado pronto Existe la creencia generalizada de que la CAA debe esperar hasta que el niño sea mayor o hasta que quede claro que el habla no se desarrollará por sí sola. Sin embargo, las investigaciones realizadas con niños pequeños, incluso bebés y niños de corta edad, no respaldan esta postura. La introducción temprana de la CAA no parece interferir con el desarrollo del lenguaje oral del niño y, en muchos casos, lo favorece (Leonet et al., 2022).

3. Tipos de CAA

La CAA (Comunicación Aumentativa y Alternativa) suele agruparse en dos grandes categorías.

  • Comunicación aumentativa y alternativa sin ayuda Utiliza únicamente el cuerpo. Esto incluye gestos, expresiones faciales y lenguaje de señas.
  • Comunicación aumentativa y alternativa asistida Utiliza una herramienta externa al cuerpo. Esto abarca desde un simple tablero de imágenes (tecnología sencilla) hasta una tableta o un dispositivo específico que produce palabras habladas (tecnología avanzada).

En la práctica, la CAA asistida abarca una amplia gama de sistemas específicos. Algunos ejemplos comunes incluyen:

  • Sistema de Comunicación por Intercambio de Imágenes (PECS): Un método estructurado y de baja tecnología en el que una persona entrega una tarjeta con una imagen para solicitar un artículo o hacer un comentario.
  • Tableros de comunicación y libros: Tableros o libros impresos con imágenes, símbolos o palabras que la persona señala.
  • Tableros de letras: Tableros con letras que la persona señala, deletrea o recorre con la mirada para formar palabras.
  • Dispositivos generadores de voz (SGD): Dispositivos específicos o aplicaciones para tabletas que pronuncian palabras o frases en voz alta cuando la persona las selecciona.
  • Sistemas de seguimiento ocular: Dispositivos de alta tecnología que rastrean hacia dónde mira una persona para seleccionar palabras o letras, a menudo utilizados por personas con movimientos de mano muy limitados.
  • Escaneo con asistencia del compañero: Un interlocutor señala o lee las opciones mientras la persona indica sí o no, lo cual resulta útil cuando alguien no puede señalar o usar un dispositivo directamente.

La mayoría de las personas que utilizan sistemas de comunicación aumentativa y alternativa (CAA) emplean una combinación de métodos en lugar de uno solo. La combinación adecuada depende de las necesidades de la persona, sus habilidades motoras y lo que intenta comunicar (Aftab et al., 2023).

La mayoría de los sistemas de CAA también organizan el vocabulario en dos tipos. El vocabulario básico es el pequeño conjunto de palabras de alta frecuencia que se usan constantemente en diversas situaciones, como “quiero”, “más”, “parar” e “ir”. El vocabulario periférico es más específico y se basa en situaciones concretas, como los nombres de alimentos, personas o actividades. Un sistema de CAA bien diseñado suele proporcionar un acceso rápido al vocabulario básico, al tiempo que permite añadir vocabulario periférico según la vida e intereses de la persona.

Para pacientes y familiares: No existe un único sistema de CAA que sea el mejor. Lo que funciona bien para una persona puede no funcionar para otra. Una buena evaluación considera a la persona en su totalidad, no solo su diagnóstico.

4. ¿Quién proporciona los servicios de CAA?

  • Logopeda (SLP): Dirige la evaluación de la CAA, selecciona el vocabulario y las opciones del sistema, y enseña a la persona cómo usarlo (Caron et al., 2025).
  • Terapeuta ocupacional (TO): Evalúa cómo la persona puede acceder físicamente a su dispositivo, incluyendo el uso de las manos, el posicionamiento y la adaptación de los materiales (Coan-Brill et al., 2025; Caron et al., 2025).
  • Fisioterapeuta (PT): Proporciona soporte para sentarse, mantener una postura correcta y garantizar la estabilidad, de modo que la persona pueda sentarse erguida y alcanzar su dispositivo (Caron et al., 2025).
  • Familiares y cuidadores: Sirven como interlocutores y son fundamentales para el éxito diario de la CAA (Hanley et al., 2023).

5. Cómo funciona una evaluación de CAA (Comunicación Aumentativa y Alternativa)

Una evaluación de CAA considera a la persona en su totalidad, no solo lo que puede y no puede decir. Una revisión exploratoria de 2025 sobre las prácticas de evaluación para niños con habilidades motoras y del habla limitadas encontró que la mayoría de los enfoques de evaluación se dividen en algunas áreas principales (Coan-Brill et al., 2025):

  • Necesidades y objetivos de comunicación: Lo que la persona quiere y necesita comunicarse, en qué contextos y con quién
  • Habilidades lingüísticas y cognitivas: Conocimiento actual del lenguaje, el uso de símbolos y la mejor manera en que la persona aprende.
  • Acceso motorizado: Cómo la persona puede seleccionar físicamente o señalar lo que quiere decir, ya sea con la mano, la mirada u otro método.
  • Capacidades sensoriales: La visión y la audición, ya que estas afectan qué tipo de sistema funcionará
  • Posicionamiento y asientos: Si la postura actual de la persona permite un acceso estable y cómodo al dispositivo (Coan-Brill et al., 2025)

La revisión reveló que el acceso, es decir, la forma en que una persona utiliza físicamente su sistema, representaba una gran parte de todo lo evaluado. Esto confirma que una buena evaluación de CAA no se trata solo de elegir un dispositivo, sino de adaptar el sistema a la persona en su totalidad (Coan-Brill et al., 2025).

Para profesionales clínicos: Un enfoque que prioriza el dispositivo, es decir, elegir un sistema antes de evaluar completamente el acceso y el posicionamiento, es un error común. Es fundamental integrar la evaluación del acceso y el asiento desde el principio, en lugar de solucionar los problemas una vez que ya se ha seleccionado un dispositivo (Coan-Brill et al., 2025).

6. Financiación y abandono de dispositivos

Conseguir financiación para un dispositivo de CAA de alta tecnología puede ser un proceso largo. A menudo, estos dispositivos se obtienen a través de seguros o entidades financiadoras solo después de una evaluación formal, y este proceso de negociación puede durar meses. Se estima que 97 millones de personas en todo el mundo tienen necesidades de comunicación complejas y podrían beneficiarse de la CAA, lo que da una idea de la magnitud de esta brecha de acceso (Smidt y Pebdani, 2023).

Una preocupación común en este campo es el abandono de dispositivos, es decir, cuando una persona deja de usar un sistema de comunicación aumentativa y alternativa (CAA) que se le proporcionó. Un artículo de 2023 propuso replantear la forma en que se entiende este fenómeno. En lugar de considerar los dispositivos no utilizados como un fracaso o una señal de que la persona se rindió, los autores argumentan que las personas con necesidades de CAA eligen de forma constante y razonable el modo de comunicación que mejor se adapte a cada momento: habla, gestos, un tablero sencillo o un dispositivo de alta tecnología. El uso inconsistente de un dispositivo no es necesariamente un problema que deba solucionarse. Puede reflejar que la persona ejerce una verdadera libertad de elección sobre cómo se comunica (Smidt y Pebdani, 2023).

Para pacientes y familiares: Si su hijo o familiar no usa su dispositivo de comunicación aumentativa y alternativa (CAA) todo el tiempo, eso no significa automáticamente que haya fracasado. Muchos usuarios de CAA alternan entre el habla, los gestos y su dispositivo según la situación, y esa flexibilidad es normal.

7. Terapia del habla para la CAA (Comunicación Aumentativa y Alternativa)

Los logopedas suelen liderar el proceso de CAA (Comunicación Aumentativa y Alternativa). Evalúan cómo se comunica actualmente una persona, qué desea comunicar y qué tipo de sistema se adapta mejor a sus necesidades. Una revisión sistemática de 2023 reveló que las intervenciones de CAA ayudaron a niños con autismo con un lenguaje mínimo a lograr avances significativos en la comunicación social, la formulación de peticiones y la producción del habla. Las herramientas de alta tecnología, como los dispositivos generadores de voz, tendieron a ser más eficaces que las de baja tecnología para el desarrollo de la comunicación social y el habla (Aftab et al., 2023).

Un metaanálisis relacionado recopiló datos de 114 estudios de caso único sobre el uso de CAA en niños con autismo o discapacidad intelectual. Se encontró que las intervenciones de CAA produjeron mejoras significativas en la comunicación en general, aunque los resultados variaron mucho entre los estudios. La edad, el modo de comunicación previo y las habilidades de imitación previas no predijeron claramente quién se beneficiaría más, lo que significa que vale la pena probar la CAA de forma generalizada en lugar de solo para un grupo reducido de niños (Ganz et al., 2023).

En entornos escolares, una revisión sistemática de estrategias de enseñanza de CAA en aulas inclusivas encontró que todos los estudios incluidos reportaron resultados positivos para estudiantes con discapacidades intelectuales significativas y necesidades de comunicación complejas (O'Regan Kleinert et al., 2023).

Para pacientes y familiares: Alta tecnología no significa automáticamente mejor. El sistema adecuado es aquel que se adapta a las necesidades y capacidades de su hijo o familiar, sean cuales sean.
Para profesionales clínicos: La calidad de la evidencia varía en la literatura existente. Gran parte proviene de estudios de caso único en lugar de ensayos aleatorizados a gran escala, por lo que los resultados deben servir de guía para la práctica clínica en lugar de considerarse hechos consumados (Ganz et al., 2023).

8. Terapia ocupacional y fisioterapia: posicionamiento y acceso.

La CAA no se trata solo del dispositivo. La persona también necesita poder alcanzarlo físicamente. Aquí es donde entran en juego la terapia ocupacional y la fisioterapia.

Un estudio cualitativo de 2025 entrevistó a 13 proveedores de servicios relacionados, incluidos terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas y logopedas, en una escuela para niños que usan CAA. El posicionamiento surgió como uno de los aspectos más importantes. Funciones de los terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas. Un fisioterapeuta explicó que algunos estudiantes utilizan toda su energía para participar, por lo que una buena postura es importante para que no tengan que esforzarse para mantener la cabeza o el tronco erguidos mientras intentan comunicarse. Una terapeuta ocupacional del mismo estudio describió su función como la de determinar la mejor manera para que cada niño acceda a las herramientas de alfabetización y comunicación, ya sea mediante la escritura, imágenes u otros métodos adaptados (Caron et al., 2025).

Una revisión exploratoria de 2025 analizó específicamente cómo se realizan las evaluaciones de CAA para niños con dificultades en el habla y la motricidad. Se constató que la mayoría de las 171 prácticas de evaluación identificadas estaban relacionadas con el acceso, es decir, cómo el niño selecciona o señala físicamente lo que quiere decir. Esto confirma que el posicionamiento y el acceso motor no son un aspecto secundario en la CAA, sino que son fundamentales para el correcto funcionamiento del sistema (Coan-Brill et al., 2025).

Para pacientes y familiares: Si su hijo o familiar tiene dificultades para usar su dispositivo de comunicación aumentativa y alternativa (CAA), el problema podría no ser el dispositivo en sí. Podría deberse a su postura o posición. Consulte con un terapeuta ocupacional o fisioterapeuta para que lo evalúe.
Para profesionales clínicos: Cuando un dispositivo no se utiliza correctamente, compruebe la posición y el acceso antes de asumir que el conjunto de vocabulario o el dispositivo en sí están mal (Caron et al., 2025; Coan-Brill et al., 2025).

9. Comunicación aumentativa y alternativa para la afasia después de un accidente cerebrovascular

La afasia es un trastorno del lenguaje que puede ocurrir después de un ataque. Puede afectar la capacidad de una persona para hablar, comprender el lenguaje, leer o escribir. La CAA puede ayudar a superar estas dificultades.

Un ensayo clínico aleatorizado realizado en China en 2025, con base en un hospital, evaluó si la incorporación de sistemas de comunicación aumentativa y alternativa (CAA) de baja tecnología al tratamiento estándar de la afasia mejoraba los resultados en personas que se recuperaban de un accidente cerebrovascular. El estudio reveló que la combinación de CAA de baja tecnología con terapia del habla convencional mostró resultados iniciales prometedores para la comunicación en este grupo, lo que respalda el uso de la CAA como parte de la rehabilitación tras un accidente cerebrovascular, en lugar de utilizarla únicamente después de haber probado otros tratamientos (Huang et al., 2025).

Para pacientes y familiares: Si un ser querido sufre afasia tras un ictus, la CAA no significa que debamos renunciar a la recuperación del habla. Puede introducirse junto con la terapia del habla desde el principio.

10. CAA para ELA

La ELA, o esclerosis lateral amiotrófica, es una enfermedad progresiva que debilita gradualmente los músculos utilizados para hablar. Por ello, determinar el momento adecuado para introducir la CAA es una cuestión clínica fundamental.

Una revisión sistemática de 2026 analizó 28 estudios sobre el momento oportuno para el apoyo en comunicación y tecnología para personas con ELA. Se encontró que la necesidad de una ayuda para la comunicación generalmente comienza entre uno y cinco años después del diagnóstico, aunque esto varía mucho dependiendo de la parte del cuerpo donde comienzan los síntomas de la ELA. La revisión también encontró una clara relación entre los cambios en la velocidad del habla de una persona y la posterior disminución de la claridad con la que puede ser comprendida, lo que puede ayudar a determinar cuándo iniciar la conversación con CAA (Judge et al., 2026).

Para profesionales clínicos: Esperar hasta que el habla se haya deteriorado por completo puede dejar poco tiempo para implementar un sistema de CAA eficaz. Monitorear la velocidad del habla a lo largo del tiempo puede ayudar a identificar el momento oportuno para derivar al paciente a un especialista (Judge et al., 2026).

11. El papel de los socios de comunicación

La CAA no funciona de forma aislada. Depende de las personas que rodean al usuario de CAA, conocidas como interlocutores. Esto incluye a familiares, profesores y cuidadores.

Una revisión sistemática de métodos mixtos realizada en 2023 analizó las experiencias de los interlocutores que apoyan a adultos con discapacidad intelectual grave o profunda que utilizan sistemas de comunicación aumentativa y alternativa (CAA). Se constató que un compromiso compartido con la colaboración en la comunicación es esencial para el buen funcionamiento de la CAA. Asimismo, la revisión reveló una discrepancia en la comprensión que los interlocutores tienen de sus propios roles y responsabilidades, lo que sugiere que a menudo necesitan más orientación y apoyo del que reciben actualmente (Hanley et al., 2023).

Para pacientes y familiares: Aprender a comunicarse eficazmente con los demás es una habilidad que se desarrolla con el tiempo, no algo que se aprende de forma natural. Dale tiempo a tu ser querido para que responda y pídele consejos a su logopeda sobre cómo brindarle apoyo.

12. Colaboración en equipo en las escuelas

La CAA funciona mejor cuando los profesionales trabajan en equipo en lugar de hacerlo de forma aislada. Un estudio de 2025 con grupos focales de terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas y logopedas escolares reveló que la colaboración era fundamental para apoyar la alfabetización y la comunicación de los estudiantes que utilizan la CAA. Los profesionales de servicios relacionados describieron la importancia de compartir objetivos, coordinar enfoques coherentes en todas las sesiones y aprender de las áreas de especialización de cada uno. Entre los desafíos se encontraban la falta de tiempo, la inconsistencia de los planes de estudio en las aulas y la falta general de formación sobre cómo apoyar la alfabetización de los usuarios de la CAA (Caron et al., 2025).

Para profesionales clínicos: Los proveedores que participaron en este estudio describieron la necesidad de reservar tiempo regularmente para coordinar entre diferentes disciplinas, aunque sea brevemente (Caron et al., 2025).

13. Qué pueden hacer los pacientes y sus familias

  • Solicitar una evaluación completa del equipo. eso incluye a la logopedia y, cuando hay problemas motores o de asiento, también a la terapia ocupacional y la fisioterapia.
  • Ten paciencia con el proceso. Encontrar el sistema de CAA adecuado puede llevar tiempo y algo de ensayo y error.
  • Practica ser un buen interlocutor. Déle tiempo a la persona para responder y siga su iniciativa en lugar de apresurarla (Hanley et al., 2023).
  • Posicionamiento de la vista si la persona parece tener dificultades físicas con su dispositivo, no solo si el dispositivo en sí parece estar mal (Coan-Brill et al., 2025)
  • No espere para introducir la CAA (Comunicación Aumentativa y Alternativa). Por temor a que retrase el habla, la evidencia no respalda esa preocupación, ni siquiera en niños muy pequeños (Leonet et al., 2022).
  • Tenga en cuenta que las necesidades de CAA pueden cambiar con el tiempo, especialmente en el caso de afecciones progresivas como la ELA, por lo que conviene revisar el plan a medida que cambian las necesidades (Judge et al., 2026).

14. Una nota para los médicos

La investigación sobre CAA abarca una amplia gama de poblaciones y diseños de estudio, desde estudios de caso único en niños con autismo hasta ensayos aleatorizados en supervivientes de accidentes cerebrovasculares. Esto dificulta llegar a una conclusión simple sobre qué funciona mejor. Lo que sí se observa de forma consistente es que el acceso y el posicionamiento no están separados de los objetivos de comunicación, sino que forman parte de ellos. Los terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas no son ajenos a la CAA. Su aportación sobre la postura, el acceso motor y la adaptación de los materiales influye directamente en la posibilidad de utilizar un sistema de comunicación (Coan-Brill et al., 2025; Caron et al., 2025).

La capacitación de los interlocutores también merece mayor atención de la que suele recibir. Los dispositivos y sistemas son tan efectivos como las personas que apoyan a quien los utiliza (Hanley et al., 2023). Por último, el mito de que la CAA retrasa el habla sigue siendo común entre las familias y algunos profesionales, a pesar de la falta de evidencia que lo respalde, incluso en los niños más pequeños estudiados. Abordar esta preocupación directamente y al inicio del proceso de evaluación puede reducir los retrasos en el inicio de la CAA (Leonet et al., 2022).

15. Cuándo solicitar una derivación

Considere solicitar una derivación para una evaluación de CAA si:

  • El habla no satisface las necesidades de comunicación diarias de la persona.
  • Un niño no está alcanzando los hitos esperados del habla y el lenguaje.
  • Un derrame cerebral, un diagnóstico de ELA u otra afección ha cambiado la capacidad de hablar de una persona.
  • Un dispositivo de CAA existente no se está utilizando correctamente, lo que puede indicar un problema de posicionamiento o acceso en lugar de un fallo del dispositivo en sí.

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Referencias

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  2. Caron, JG, Babb, S., Stokes, H., Holyfield, C., & Romano, N. (2025). “Es mucha colaboración”: Proveedores de servicios relacionados que apoyan la instrucción de alfabetización para estudiantes que utilizan comunicación aumentativa y alternativa. Servicios de lenguaje, habla y audición en las escuelas, 56(4), 970–985. https://doi.org/10.1044/2025_LSHSS-24-00034
  3. Coan-Brill, J., Teachman, G., Costigan, FA, Pham, T., & Cunningham, BJ (2025). Exploración de prácticas de evaluación de la comunicación aumentativa y alternativa para niños con habilidades motoras y del habla funcionales limitadas: una revisión exploratoria que utiliza el Modelo de Participación de CAA. Discapacidad y rehabilitación: tecnología de asistencia, 20(5), 1272–1295. https://doi.org/10.1080/17483107.2025.2454253
  4. Ganz, JB, Pustejovsky, JE, Reichle, J., Vannest, KJ, Foster, M., Pierson, LM, Wattanawongwan, S., Bernal, AJ, Chen, M., Haas, AN, Liao, C.-Y., Sallese, MR, Skov, R., & Smith, SD (2023). Características de los participantes que predicen los resultados de la comunicación en la implementación de CAA para personas con TEA y DID: una revisión sistemática y metaanálisis. Comunicación Aumentativa y Alternativa, 39(1), 7–22. https://doi.org/10.1080/07434618.2022.2116355
  5. Hanley, E., Martin, A.-M., Dalton, C., & Lehane, E. (2023). Experiencias de los interlocutores al comunicarse con adultos con discapacidad intelectual grave/profunda a través de la comunicación aumentativa y alternativa: una revisión sistemática de métodos mixtos. Revista de Discapacidades Intelectuales, 27(4), 1107–1134. https://doi.org/10.1177/17446295221115914
  6. Huang, L., Yan, J., & Chen, S.-HK (2025). Combinación de comunicación aumentativa y alternativa de baja tecnología con el tratamiento habitual de la afasia: resultados preliminares de un ensayo clínico aleatorizado hospitalario en pacientes post-ictus. Afasiología, 39(8), 1144–1163. https://doi.org/10.1080/02687038.2024.2406592
  7. Judge, S., Ballesteros, K., McDermott, C., & Bloch, S. (2026). Momento oportuno para el apoyo en el control de la comunicación y la tecnología en la ELA: una revisión sistemática. Esclerosis lateral amiotrófica y degeneración frontotemporal. https://doi.org/10.1080/21678421.2026.2627899
  8. Leonet, O., Orcasitas-Vicandi, M., Langarika-Rocafort, A., Idoiaga Mondragon, N., & Roman Etxebarrieta, G. (2022). Una revisión sistemática de las intervenciones de comunicación aumentativa y alternativa para niños de 0 a 6 años. Servicios de lenguaje, habla y audición en las escuelas, 53(3), 894–920. https://doi.org/10.1044/2022_LSHSS-21-00191
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  10. O'Regan Kleinert, J., Kearns, JF, Page, JL, & Kleinert, HL (2023). Estrategias prometedoras para la enseñanza de la comunicación aumentativa y alternativa en entornos educativos inclusivos: una revisión sistemática. Servicios de lenguaje, habla y audición en las escuelas, 54(4), 1333–1357. https://doi.org/10.1044/2023_LSHSS-22-00178
  11. Smidt, A., & Pebdani, RN (2023). Repensando el abandono de dispositivos: un modelo centrado en el enfoque de capacidades. Comunicación Aumentativa y Alternativa, 39(3), 198–206. https://doi.org/10.1080/07434618.2023.2199859

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