Más de 2,8 millones
Estadounidenses que viven con EM (Hittle et al., 2023)
3x
Más frecuente en mujeres que en hombres (Hittle et al., 2023)
80%
Las personas con EM informan que la fatiga es el síntoma más incapacitante.
40%
de las personas con EM experimentan un deterioro cognitivo significativo (Tacchino et al., 2023)
40%
de las personas con EM desarrollan disartria que afecta la claridad del habla (Plotas et al., 2023)
Conclusiones clave
- La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad neurológica progresiva que afecta al cerebro y la médula espinal, sin cura, pero con fuertes evidencias de que la rehabilitación mejora significativamente la función y la calidad de vida (Marcu et al., 2023).
- La terapia ocupacional aborda el manejo de la fatiga, el desempeño en las actividades de la vida diaria, las estrategias cognitivas y la modificación del hogar para personas con EM (Yu et al., 2025; Kos et al., 2026).
- La fisioterapia mejora la marcha, el equilibrio, la fuerza y la movilidad, y el ejercicio es una de las intervenciones con mayor respaldo científico para la EM (Du et al., 2024; Plummer et al., 2023).
- La patología del habla y el lenguaje aborda la disartria, la disfagia y los déficits cognitivo-comunicativos que afectan hasta al 401% de las personas con EM (Plotas et al., 2023; Restivo et al., 2024).
- Un equipo de rehabilitación interdisciplinario produce mejores resultados que cualquier disciplina individual trabajando sola (Marcu et al., 2023).
Los síntomas de la EM fluctúan y las personas pueden experimentar periodos de recaída (empeoramiento) y remisión (mejoría). Los objetivos y la intensidad del tratamiento deben ajustarse a la fase actual de la enfermedad. Siempre consulte con el neurólogo antes de avanzar o modificar significativamente un programa de rehabilitación.
1. ¿Qué es la esclerosis múltiple?
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmune crónica en la que el sistema inmunitario ataca la mielina, la capa protectora que recubre las fibras nerviosas del cerebro y la médula espinal. La mielina se asemeja al aislamiento de un cable eléctrico. Cuando se daña, las señales nerviosas se ralentizan o se bloquean por completo, lo que provoca una amplia gama de síntomas físicos, cognitivos y emocionales (Hittle et al., 2023).
La esclerosis múltiple (EM) es la enfermedad neurológica progresiva más común que causa discapacidad en adultos jóvenes y de mediana edad. Más de un millón de estadounidenses viven con EM, y la enfermedad es casi tres veces más frecuente en mujeres que en hombres. Generalmente se diagnostica entre los 20 y los 50 años, aunque puede aparecer a cualquier edad (Hittle et al., 2023).
La causa de la esclerosis múltiple (EM) no se comprende del todo, pero los investigadores creen que implica una combinación de susceptibilidad genética y factores ambientales como la exposición al virus de Epstein-Barr, niveles bajos de vitamina D y el tabaquismo. Actualmente no existe cura para la EM, pero las terapias modificadoras de la enfermedad y la rehabilitación pueden ralentizar drásticamente su progresión y mejorar la funcionalidad diaria. Diversos estudios demuestran que la rehabilitación integral, que incluye terapia ocupacional, fisioterapia y logopedia, produce resultados significativamente mejores que la medicación sola (Marcu et al., 2023).
2. Tipos de EM
La EM no es una enfermedad única. Se presenta en distintos patrones clínicos, cada uno con diferentes implicaciones para la planificación de la rehabilitación:
- Esclerosis múltiple remitente-recurrente (EMRR) Es la forma más común, que afecta a aproximadamente el 85% de las personas al momento del diagnóstico. Se caracteriza por periodos de síntomas nuevos o que empeoran (recaídas), seguidos de periodos de recuperación parcial o total (remisiones). La rehabilitación es especialmente valiosa durante la remisión para maximizar la funcionalidad.
- Esclerosis múltiple secundaria progresiva (EMSP) Es una etapa a la que muchas personas con EM remitente-recurrente acaban llegando, en la que la discapacidad empeora de forma más constante con el tiempo, con o sin recaídas.
- Esclerosis múltiple primaria progresiva (EMPP) Se caracteriza por un empeoramiento progresivo desde el inicio, sin recaídas evidentes. La rehabilitación se centra en mantener la funcionalidad y ralentizar el deterioro.
- Síndrome clínicamente aislado (SCA) Se trata de un primer episodio de síntomas neurológicos compatibles con la esclerosis múltiple. Aún no es un diagnóstico formal de EM, pero la rehabilitación podría ser necesaria.
Comprender qué tipo de EM padece una persona ayuda a los terapeutas a establecer objetivos adecuados y a planificar las intervenciones. En las formas progresivas, el objetivo pasa de la recuperación a la preservación de la función y la calidad de vida (Kos et al., 2026).
3. Síntomas comunes
La esclerosis múltiple afecta al cerebro y la médula espinal, que controlan prácticamente todas las funciones del cuerpo, lo que significa que los síntomas varían enormemente de una persona a otra. Los síntomas más comunes que afectan la vida diaria y el funcionamiento incluyen:
- Fatiga Es el síntoma más frecuente e incapacitante, reportado por hasta el 80% de las personas con EM. A diferencia del cansancio típico, la fatiga en la EM puede ser abrumadora e impredecible, y a menudo empeora con el calor, en un fenómeno conocido como fenómeno de Uhthoff.
- Dificultades para caminar y mantener el equilibrio Afectan aproximadamente a la mitad de las personas con EM en los cinco años posteriores al diagnóstico (Plummer et al., 2023).
- Debilidad muscular y espasticidad Se refiere a la rigidez o la contracción muscular involuntaria, especialmente en las piernas.
- Entumecimiento y hormigueo Puede afectar la cara, los brazos, las piernas o el tronco.
- problemas de visión Entre los síntomas se incluyen la visión borrosa, la visión doble o la neuritis óptica, que es la inflamación del nervio óptico.
- Cambios cognitivos afectan la atención, la velocidad de procesamiento, la memoria y la función ejecutiva en 40 a 65% de personas con EM (Tacchino et al., 2023).
- Disfunción de la vejiga y el intestino se encuentran entre los síntomas más comunes y con mayor impacto que afectan la calidad de vida.
- Dolor Incluye dolor neuropático, neuralgia del trigémino y dolor musculoesquelético derivado de patrones de movimiento alterados.
- Dificultades para hablar y tragar: La disartria (dificultad para hablar) se presenta en aproximadamente el 40% de las personas con EM (Plotas et al., 2023).
- Depresión y ansiedad Son más frecuentes en la esclerosis múltiple que en cualquier otra afección neurológica crónica.
No hay dos personas con EM que presenten exactamente la misma combinación de síntomas. La rehabilitación es más eficaz cuando se adapta individualmente a la presentación clínica y los objetivos específicos de cada persona (Kos et al., 2026).
4. Terapia ocupacional para la esclerosis múltiple
Los terapeutas ocupacionales (TO) son miembros centrales del equipo de rehabilitación de la EM. La TO aborda los factores físicos, cognitivos y ambientales que afectan la capacidad de una persona para participar en las actividades diarias que más le importan, desde vestirse y cocinar hasta trabajar y conducir. Una revisión sistemática de Cochrane de 2026 lo confirmó.
que la terapia ocupacional es un componente valioso de la atención de la EM y mejora el funcionamiento diario, la participación y la calidad de vida (Kos et al., 2026).
Gestión de la fatiga
La conservación de la energía (planificar actividades para evitar el agotamiento), la simplificación del trabajo y los enfoques cognitivo-conductuales para combatir la fatiga se encuentran entre las intervenciones de terapia ocupacional con mayor respaldo científico para la esclerosis múltiple. Los terapeutas ocupacionales ayudan a las personas a establecer rutinas diarias sostenibles que equilibren la actividad y el descanso (Yu et al., 2025).
Actividades de la vida diaria (AVD)
Los terapeutas ocupacionales abordan el vestirse, bañarse, el aseo personal, la preparación de comidas y la gestión del hogar, adaptando las tareas, las herramientas y el entorno al nivel funcional actual de la persona. Existen pruebas sólidas que respaldan los programas de ejercicio y entrenamiento de la destreza específicos para mejorar el desempeño en las actividades de la vida diaria en la esclerosis múltiple (Yu et al., 2025).
Prevención de caídas y movilidad funcional
Las caídas son una preocupación importante para la seguridad de las personas con EM. La terapia ocupacional proporciona educación sobre caídas, programas de ejercicios específicos y modificación de riesgos en el hogar. Existen pruebas sólidas que respaldan la combinación de ejercicio personalizado y educación para reducir las caídas en adultos ambulatorios con EM (Yu et al., 2025).
Modificación del hogar y del entorno
Los terapeutas ocupacionales recomiendan y gestionan equipos de adaptación como barras de apoyo, sillas de ducha, asientos de inodoro elevados, pinzas para alcanzar objetos, utensilios con peso y tecnologías para el hogar inteligente, con el fin de mantener la independencia a medida que las funciones cambian con el tiempo.
Entrenamiento en estrategias cognitivas
Para las personas que experimentan cambios cognitivos, los terapeutas ocupacionales brindan entrenamiento en estrategias compensatorias utilizando calendarios, recordatorios, listas de verificación y rutinas estructuradas para apoyar la memoria, la atención y la función ejecutiva en la vida diaria (Tacchino et al., 2023).
Sueño y actividad sexual
Los terapeutas ocupacionales abordan los trastornos del sueño mediante la terapia cognitivo-conductual (TCC) y enfoques basados en la atención plena. También brindan asesoramiento sobre la función sexual. Existe evidencia sólida que respalda el uso del modelo de asesoramiento PLISSIT (Permiso, Información Limitada, Sugerencias Específicas, Terapia Intensiva) para abordar la disfunción sexual en mujeres con esclerosis múltiple (Yu et al., 2025).
Para profesionales clínicos
La revisión Cochrane de 2026 sobre Terapia Ocupacional (TO) para EM encontró evidencia que respalda la TO para mejorar el autocontrol, la fatiga y el funcionamiento diario, aunque los tamaños del efecto variaron (Kos et al., 2026). La revisión sistemática más reciente (Yu et al., 2025) identifica evidencia sólida para el modelo de asesoramiento PLISSIT para la disfunción sexual, la TCC para los trastornos del sueño y el ejercicio dirigido para la reducción de caídas en EM. Las herramientas clave de evaluación de TO incluyen la Medida Canadiense del Desempeño Ocupacional (COPM), la Escala Modificada de Impacto de la Fatiga (MFIS) y la Calidad de Vida en Esclerosis Múltiple-54 (MSQOL-54). Los TO deben evaluar la disfunción vesical, la depresión y los cambios cognitivos en la admisión, ya que estos afectan significativamente la participación en la terapia y el desempeño de las AVD.
5. Fisioterapia para la esclerosis múltiple
Los fisioterapeutas desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento y la mejora de la movilidad, la fuerza, el equilibrio y la resistencia en personas con esclerosis múltiple. El ejercicio es una de las intervenciones de rehabilitación con mayor respaldo científico en todos los tipos de esclerosis múltiple y niveles de discapacidad (Du et al., 2024).
Un metaanálisis exhaustivo de 84 estudios realizado en 2024 encontró que el ejercicio mejoró significativamente el equilibrio, la capacidad para caminar, la resistencia al caminar, la fatiga y la calidad de vida en personas con EM. Ejercicio mente-cuerpo y resistencia
El entrenamiento produjo las mayores reducciones de fatiga, mientras que los programas de ejercicio aeróbico y combinado mejoraron la resistencia al caminar de manera más efectiva (Zhang et al., 2024).
La fisioterapia para la esclerosis múltiple suele abordar los siguientes temas:
- Entrenamiento de la marcha Mejora la seguridad, la velocidad y la resistencia al caminar mediante entrenamiento en cinta rodante, ejercicios de marcha sobre el suelo y entrenamiento con dispositivos de asistencia.
- Equilibrio y prevención de caídas Incluyen ejercicios de equilibrio estático y dinámico, rehabilitación vestibular (tratamiento del equilibrio basado en el oído interno) y programas de entrenamiento basados en realidad virtual.
- Fuerza y flexibilidad Aborda el entrenamiento de resistencia progresiva para las extremidades inferiores y superiores, la estabilización del tronco y los programas de estiramiento para el tratamiento de la espasticidad.
- Acondicionamiento aeróbico Utiliza ejercicio aeróbico de intensidad baja a moderada para combatir la fatiga y mejorar la condición cardiovascular.
- Manejo de la espasticidad Incluye estrategias de posicionamiento, estiramiento y movimiento para reducir la rigidez muscular.
- Tecnología de asistencia y ortesis Esto incluye recomendar y capacitar en el uso de ortesis de tobillo-pie (AFO, por sus siglas en inglés: aparatos ortopédicos que brindan soporte al pie y al tobillo), bastones, andadores y sillas de ruedas, según sea necesario.
Las investigaciones realizadas con personas que viven con esclerosis múltiple demuestran que tanto los pacientes como los profesionales sanitarios priorizan la seguridad y la independencia funcional por encima de la velocidad de la marcha. Los fisioterapeutas son más eficaces cuando se centran en resultados significativos para el individuo, como la reducción de caídas y la capacidad de participar en la comunidad (Plummer et al., 2023).
Para pacientes y familias
Si usted o un ser querido padece esclerosis múltiple (EM), mantenerse lo más activo físicamente posible es una de las cosas más importantes que puede hacer, incluso en los días difíciles. El ejercicio no empeora la EM, y las investigaciones demuestran claramente que mejora la fatiga, la fuerza, el equilibrio, el estado de ánimo y la calidad de vida. Comience por pedirle a su neurólogo que le derive a un fisioterapeuta y un terapeuta ocupacional con experiencia en afecciones neurológicas. Lleve un diario de síntomas para registrar cómo cambia su función con la actividad y el descanso. La sensibilidad al calor (fenómeno de Uhthoff) es común en la EM. Hacer ejercicio en un ambiente fresco o usar chalecos refrigerantes puede ayudar. Informe a su equipo de terapia sobre cualquier síntoma nuevo o que empeore antes de cada sesión.
6. Logopedia para la esclerosis múltiple
Los logopedas abordan los problemas de comunicación y deglución que son comunes pero a menudo no se reconocen en la EM. Hasta el 40% de las personas con EM desarrollan disartria (habla arrastrada o poco clara), y las dificultades para tragar, conocidas como disfagia, afectan a una proporción significativa a medida que avanza la enfermedad (Plotas et al., 2023; Restivo et al., 2024).
Habla y voz
Los cambios en el habla relacionados con la EM suelen incluir un volumen de habla reducido, una velocidad más lenta, una articulación imprecisa y un habla monótona o escandida, un patrón distintivo en el que se pone el mismo énfasis en cada sílaba. La disartria en la EM generalmente tiene componentes tanto espásticos como atáxicos debido al daño en las vías corticoespinales y cerebelosas. Las intervenciones de logopedia incluyen entrenamiento de apoyo respiratorio, el tratamiento de voz Lee Silverman (LSVT LOUD), estrategias de ritmo y comunicación aumentativa y alternativa (CAA) para aquellos con afectación más grave (Plotas et al., 2023).
Deglución
La disfagia en la EM puede afectar cualquier fase de la deglución, incluyendo la preparación oral, el transporte oral, la faríngea y la esofágica, y conlleva riesgos de aspiración (entrada de alimentos o líquidos en las vías respiratorias), neumonía por aspiración, desnutrición y deshidratación. La evaluación puede incluir una valoración clínica de la deglución y estudios instrumentales como un estudio videofluoroscópico de la deglución (VFSS) o una evaluación endoscópica fibroóptica de la deglución (FEES). Las intervenciones incluyen la modificación de la textura de la dieta, estrategias compensatorias de deglución y ejercicios de deglución (Restivo et al., 2024).
Comunicación cognitiva
Cuando el deterioro cognitivo afecta la comunicación, como por ejemplo dificultades para encontrar las palabras, disminución de la memoria verbal o problemas para organizar pensamientos complejos, los logopedas ofrecen terapia cognitivo-comunicativa junto con entrenamiento en estrategias cognitivas de terapia ocupacional. Los logopedas también utilizan herramientas cognitivas específicas para la esclerosis múltiple, como la Prueba de Modalidades de Dígitos y Símbolos (SDMT), que es muy sensible a los déficits en la velocidad de procesamiento que caracterizan el deterioro cognitivo relacionado con la esclerosis múltiple (Tacchino et al., 2023).
Para profesionales clínicos
- La disfagia en la EM está significativamente infradiagnosticada. La disartria y la afectación del tronco encefálico deberían motivar una evaluación rutinaria de la deglución por parte de un logopeda (Restivo et al., 2024).
- La aspiración silenciosa es frecuente; se debe considerar la evaluación instrumental cuando los hallazgos clínicos no son concluyentes.
- Las dificultades de comunicación cognitiva en la EM se atribuyen con frecuencia erróneamente a la depresión o la fatiga (Plotas et al., 2023).
Para pacientes y familias
- Si el habla se ha vuelto más baja o más difícil de entender, solicite una derivación a un logopeda lo antes posible.
- Los problemas para tragar en la esclerosis múltiple pueden ser silenciosos: toser durante las comidas o tener la voz húmeda después de comer son señales de alerta.
- Las dificultades para encontrar palabras y los problemas para seguir las conversaciones son síntomas que la logopeda puede ayudar a controlar.
7. Cómo controlar la fatiga por esclerosis múltiple
La fatiga es el síntoma más frecuente y, a menudo, el más incapacitante de la esclerosis múltiple. A diferencia del cansancio típico, la fatiga asociada a la esclerosis múltiple, también conocida como lasitud, no se alivia solo con el descanso, puede presentarse sin esfuerzo físico y suele empeorar con el calor. Limita significativamente el trabajo, la participación social y la capacidad para realizar las actividades cotidianas (Zhang et al., 2024).
El manejo eficaz de la fatiga en la esclerosis múltiple es interdisciplinario y puede incluir:
- Formación en conservación de energía (OT) Utiliza la dosificación de la actividad, la simplificación del trabajo, el establecimiento de prioridades y la planificación de las tareas más exigentes para los momentos de máxima energía.
- Prescripción de ejercicios (PT) Es importante porque el ejercicio estructurado y regular reduce la fatiga asociada a la esclerosis múltiple con el tiempo. El entrenamiento de resistencia y el ejercicio mente-cuerpo muestran los efectos más significativos (Zhang et al., 2024).
- Terapia cognitivo-conductual (TCC) Hay pruebas sólidas que respaldan su uso para reducir el impacto de la fatiga en la vida diaria, el sueño y el estado de ánimo (Yu et al., 2025).
- Higiene y tratamiento del sueño (Terapia ocupacional/Logopedia) Reduzca la fatiga diurna tratando los trastornos del sueño subyacentes.
- Estrategias de refrigeración Medidas como los chalecos refrigerantes, las duchas frías y el aire acondicionado reducen la fatiga relacionada con el calor asociada al fenómeno de Uhthoff.
- Gestión de medicamentos Lo prescribe el neurólogo. La rehabilitación funciona mejor cuando las estrategias para controlar la fatiga complementan cualquier tratamiento farmacológico.
8. Cambios cognitivos en la esclerosis múltiple
El deterioro cognitivo está presente en entre el 40% y el 65% de las personas con EM y puede ocurrir en cualquier etapa, incluso al inicio de la enfermedad, antes de que aparezca una discapacidad física significativa. Los dominios más comúnmente afectados son la velocidad de procesamiento de la información, la memoria verbal y visual, la atención y la función ejecutiva, que se refiere a la planificación y resolución de problemas de alto nivel (Tacchino et al., 2023).
La rehabilitación cognitiva es una intervención basada en la evidencia que busca reducir el impacto funcional del deterioro cognitivo mediante dos estrategias principales: enfoques restaurativos, que consisten en ejercicios diseñados para mejorar la función afectada, y enfoques compensatorios, que enseñan estrategias para sobrellevar el deterioro en la vida diaria. Las herramientas digitales, las aplicaciones para teléfonos inteligentes y los programas de entrenamiento basados en computadora se utilizan cada vez más para brindar rehabilitación cognitiva en formatos accesibles y en el hogar (Tacchino et al., 2023).
Los terapeutas ocupacionales, los logopedas y los neuropsicólogos contribuyen a la rehabilitación cognitiva en la esclerosis múltiple. Los terapeutas ocupacionales se centran en la aplicación de estrategias cognitivas a actividades cotidianas específicas, como la planificación de comidas, la administración de medicamentos y las tareas laborales. Los logopedas abordan los aspectos comunicativos del deterioro cognitivo. Los neuropsicólogos proporcionan evaluaciones formales y programas de rehabilitación. Un enfoque coordinado entre las distintas disciplinas produce los mejores resultados para las personas con cambios cognitivos relacionados con la esclerosis múltiple.
9. Vivir bien con esclerosis múltiple
La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica, y vivir bien con ella requiere un autocuidado constante, un sólido apoyo profesional y un enfoque proactivo para mantener la funcionalidad. Un estudio que comparó la rehabilitación con la terapia farmacológica sola reveló que las personas que participaron en fisioterapia y terapia ocupacional regulares mostraron una movilidad, destreza y desempeño en las actividades de la vida diaria significativamente mejores que quienes recibieron solo medicamentos, lo que subraya que la rehabilitación no es opcional, sino esencial (Marcu et al., 2023).
Los principios clave para vivir bien con EM incluyen mantener una actividad física regular, participar en un equipo de rehabilitación interdisciplinario en puntos de transición clave como el diagnóstico, la recaída y el deterioro funcional, abordar la salud mental de manera proactiva (la depresión es más común y está más infradiagnosticada en la EM que en la mayoría de las otras afecciones neurológicas) y conectarse con el apoyo de pares y organizaciones específicas de EM como la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple en Sociedad Nacional de Misisipi.org.
La reevaluación periódica, en lugar de un único episodio de atención, es el modelo recomendado para la rehabilitación de la EM. Dado que la EM es progresiva, los objetivos y las estrategias terapéuticas deben evolucionar a medida que cambian las necesidades de la persona. Los programas de telesalud y terapia domiciliaria cuentan con un creciente respaldo científico como alternativas eficaces para personas con movilidad reducida o con acceso limitado a servicios presenciales (Plummer et al., 2023).
¿Cuándo derivar a rehabilitación?
Se recomienda derivar a terapia ocupacional, fisioterapia o logopedia en los siguientes casos: diagnóstico reciente de EM; tras una recaída con deterioro funcional; inicio de caídas o problemas de equilibrio; fatiga que limita significativamente las actividades diarias; cambios cognitivos que afectan el trabajo, la conducción o el desempeño en las actividades de la vida diaria; cambios en el habla o dificultades para tragar; transición a un curso progresivo de la enfermedad; y cuando se necesita equipo de adaptación o modificaciones en el hogar. Generalmente se requiere una orden médica que especifique la(s) disciplina(s) pertinente(s). La derivación temprana, en lugar de esperar a un deterioro significativo, produce los mejores resultados en la rehabilitación de la EM (Kos et al., 2026).
10. Qué pueden hacer las familias
Los familiares desempeñan un papel indispensable en la vida de las personas con esclerosis múltiple, especialmente a medida que la enfermedad progresa. El apoyo familiar informado y comprometido marca una diferencia tangible en la capacidad de la persona para mantener su funcionalidad, controlar los síntomas y desenvolverse en el sistema de salud.
- Aprenda sobre la EM. Comprender la enfermedad, su variabilidad y el significado de los síntomas ayuda a las familias a brindar un apoyo eficaz y a abogar por una atención adecuada. La Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple (Sociedad Nacional de Misisipi.org) proporciona recursos gratuitos y fiables para las familias.
- Fomentar la actividad sin generar dependencia. Permita que la persona con EM intente realizar las tareas de forma independiente antes de ofrecerle ayuda. Hacer las tareas por alguien con demasiada facilidad puede disminuir su motivación, ralentizar su rehabilitación y minar su sentido de competencia. Fomente la participación, no la pasividad.
- Ayuda a controlar la fatiga. Ayudar a programar las tareas más exigentes para los momentos del día en que la energía es mayor. Contribuir a reducir el esfuerzo físico innecesario, el ruido, el calor y el estrés en el hogar.
- Asista a las sesiones de terapia siempre que le sea posible. Observar la terapia permite a las familias comprender en qué está trabajando el terapeuta, cómo reforzar las estrategias en casa y cómo ayudar de forma segura con los ejercicios y las tareas diarias.
- Esté atento a los signos de depresión. La depresión es significativamente más frecuente en la esclerosis múltiple que en la población general y, a menudo, no se diagnostica. El estado de ánimo bajo persistente, el aislamiento social y la falta de motivación, así como los cambios en el sueño y el apetito, deben comunicarse de inmediato al equipo médico.
- Apoyar los cambios cognitivos con estructura. Las personas con deterioro cognitivo relacionado con la esclerosis múltiple se benefician de rutinas predecibles, una menor carga cognitiva, recordatorios escritos y un entorno tranquilo y organizado. Estas son estrategias que el terapeuta ocupacional puede ayudar a diseñar específicamente para su hogar.
- Planifique con anticipación para adaptarse a las necesidades cambiantes. La esclerosis múltiple es progresiva para muchas personas. Hablar sobre las preferencias de atención futura, las necesidades de adaptación del hogar y la seguridad al conducir antes de que surja una crisis facilita la transición para todos.
- Prioriza tu propio bienestar. El cansancio y el agotamiento son comunes entre quienes cuidan a un ser querido con esclerosis múltiple. Tu salud, bienestar emocional y relaciones sociales son importantes. Busca programas de apoyo para cuidadores, asesoramiento o servicios de respiro según sea necesario.
- Sepa cuándo buscar atención de emergencia. Un empeoramiento repentino de los síntomas de la EM, la aparición de un nuevo síntoma neurológico o una caída con lesión deben ser evaluados por un médico. No asuma que cualquier empeoramiento de los síntomas se debe simplemente a la progresión de la EM sin consultar con un neurólogo.
Referencias
- Du, L., Xi, H., Zhang, S., Zhou, Y., Tao, X., Lv, Y., Hou, X., & Yu, L. (2024). Efectos del ejercicio en personas con esclerosis múltiple: una revisión sistemática y metaanálisis. Fronteras en Salud Pública, 12, 1387658. https://doi.org/10.3389/fpubh.2024.1387658
- Hittle, M., Culpepper, WJ, Langer-Gould, A., Marrie, RA, Cutter, GR, Kaye, WE, Wagner, L., Topol, B., LaRocca, NG, Nelson, LM y Wallin, MT (2023). Estimaciones poblacionales de la prevalencia de esclerosis múltiple en los Estados Unidos por raza, etnia, edad, sexo y región geográfica. JAMA Neurología, 80(7), 693–701. https://doi.org/10.1001/jamaneurol.2023.1135
- Kos, D., Boers, A., O'Meara, C., Bekkering, GE, De Coninck, L., Koen, M., Freeman, J., Hynes, SM, & Eijssen, ICJM (2026). Terapia ocupacional para la esclerosis múltiple. Base de datos Cochrane de revisiones sistemáticas, 2026(1), CD015371. https://doi.org/10.1002/14651858.CD015371.pub2
- Marcu, FM, Ciobanu, D., Boca, IC, Sirbu, E., Deme, PA, Hreniuc, NC, & Ianc, D. (2023). Terapia de rehabilitación versus terapia farmacológica exclusiva en pacientes con esclerosis múltiple. Revista Turca de Ciencias Médicas, 54(1), 157–164. https://doi.org/10.55730/1300-0144.5776
- Plummer, P., Stewart, A., & Anderson, JN (2023). Perspectivas de pacientes y clínicos sobre la fisioterapia para las dificultades al caminar en la esclerosis múltiple. Esclerosis Múltiple Internacional, 2023, 1121051. https://doi.org/10.1155/2023/1121051
- Plotas, P., Nanousi, V., Kantanis, A., Tsiamaki, E., Papadopoulos, A., Tsapara, A., Glyka, A., Mani, E., Roumelioti, F., Strataki, G., Fragkou, G., Mavreli, K., Ziouli, N. y Trimmis, N. (2023). Déficits del habla en la esclerosis múltiple: una revisión narrativa de la literatura existente. Revista Europea de Investigación Médica, 28(1), 252. https://doi.org/10.1186/s40001-023-01230-3
- Restivo, DA, Quartarone, A., Bruschetta, A., Alito, A., Milardi, D., Marchese-Ragona, R., Iezzi, E., Peter, S., Centonze, D. y Stampanoni Bassi, M. (2024). Disfagia en la esclerosis múltiple: fisiopatología, evaluación y tratamiento, una descripción general. Fronteras en Neurología, 15, 1514644. https://doi.org/10.3389/fneur.2024.1514644
- Tacchino, A., Podda, J., Bergamaschi, V., Pedullà, L., & Brichetto, G. (2023). Rehabilitación cognitiva en la esclerosis múltiple: Tres ingredientes digitales para abordar las prioridades actuales y futuras. Fronteras en Neurociencia Humana, 17, 1130231. https://doi.org/10.3389/fnhum.2023.1130231
- Yu, C.-H., Foidel, S., & Toth-Cohen, S. (2025). Intervenciones de terapia ocupacional para abordar las actividades de la vida diaria y el sueño en personas con esclerosis múltiple: una revisión sistemática. Revista Internacional de Atención a la Esclerosis Múltiple, 27(Q4). https://doi.org/10.7224/1537-2073.2025-013
- Zhang, X.-N., Liang, Z.-D., & Li, M.-D. (2024). Comparación de diferentes modalidades de ejercicio sobre la fatiga y la aptitud muscular en pacientes con esclerosis múltiple: una revisión sistemática con metaanálisis de red y dosis-respuesta. Fronteras en Neurología, 15, 1494368. https://doi.org/10.3389/fneur.2024.1494368
Ver también
- Recuperación tras un accidente cerebrovascular — Enfoques de rehabilitación para déficits motores, cognitivos y de actividades de la vida diaria (AVD) después de un accidente cerebrovascular
- Enfermedad de Parkinson — Manejo de los síntomas motores, la marcha, el habla y la independencia en la enfermedad de Parkinson a través de terapia multidisciplinaria
- Lesión cerebral traumática (LCT) — Rehabilitación cognitiva, conductual y funcional tras un traumatismo craneoencefálico
- Demencia y enfermedad de Alzheimer — Memoria, cognición, apoyo en las actividades de la vida diaria y capacitación de cuidadores en todas las etapas.
- Prevención de caídas — Evaluación del equilibrio, reducción de riesgos en el hogar y programas de ejercicio basados en la evidencia
- Conducción adaptativa — Modificaciones de vehículos, equipos adaptados y rehabilitación de conductores para personas con discapacidad
- Modificaciones y seguridad en el hogar — Evaluación de seguridad habitación por habitación y modificaciones para personas con EM
- Manejo del dolor — Enfoques de terapia ocupacional, fisioterapia y terapia cognitivo-conductual para el dolor crónico en afecciones neurológicas
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