Rehabilitación del dolor de hombro y del manguito rotador
7-26%
Adultos afectados por dolor de hombro en todo el mundo
Primera línea
Ejercicio recomendado antes de la cirugía para el dolor del manguito rotador
Excéntrico
Se ha demostrado que el ejercicio mejora la fuerza del manguito rotador.
Equivalente
Resultados de la telerehabilitación frente a la rehabilitación presencial del hombro
Rehabilitación temprana
Acelera la recuperación del rango de movimiento después de la reparación del manguito rotador.

Conclusiones clave
- El dolor de hombro afecta a entre el 7 y el 26 % de la población general y es una de las afecciones musculoesqueléticas más comunes que se observan en los entornos de rehabilitación (Lucas et al., 2022).
- La terapia con ejercicios es el tratamiento de primera línea recomendado para el dolor de hombro relacionado con el manguito rotador, con evidencia sólida que respalda los programas de fortalecimiento activo y progresivo (Desmeules et al., 2025).
- La terapia ocupacional aborda cómo el dolor de hombro limita las actividades diarias, el trabajo, el autocuidado y la participación significativa, incluyendo la evaluación ergonómica y la planificación del regreso al trabajo (Lafrance et al., 2022).
- La terapia manual combinada con ejercicio no supera de forma consistente al ejercicio solo para el dolor de hombro relacionado con el manguito rotador; el ejercicio es la modalidad principal (Paraskevopoulos et al., 2023).
- La telerehabilitación para afecciones del hombro produce resultados equivalentes en cuanto a dolor y amplitud de movimiento a la rehabilitación presencial, con beneficios particulares para programas de mayor duración (Lin et al., 2025).
- La rehabilitación temprana después de la reparación del manguito rotador acelera la recuperación del rango de movimiento sin aumentar las tasas de nueva rotura (Chen et al., 2024).
Contenido
- ¿Qué es el dolor de hombro relacionado con el manguito rotador?
- ¿Quiénes son los afectados?
- Tipos de afecciones del hombro
- El papel de la terapia ocupacional
- El papel de la fisioterapia
- El papel de la logopedia
- Terapia de ejercicios
- Terapia manual
- Rehabilitación postoperatoria
- Dolor de hombro relacionado con el trabajo
- Telerehabilitación para afecciones del hombro
- Cuándo consultar
- Referencias
1. ¿Qué es el dolor de hombro relacionado con el manguito rotador?
El dolor de hombro relacionado con el manguito rotador (DHRMR) es el término que ahora recomiendan las guías de práctica clínica internacionales para describir la categoría más común de dolor de hombro en rehabilitación (Desmeules et al., 2025). Engloba afecciones previamente denominadas síndrome de pinzamiento subacromial, síndrome de dolor subacromial, tendinopatía del manguito rotador, bursitis subacromial y tendinopatía calcificante. El cambio a DHRMR refleja una comprensión cada vez mayor de que los diagnósticos estructurales específicos basados únicamente en la exploración clínica no son fiables, y que el tratamiento debe centrarse en las limitaciones funcionales en lugar de en las supuestas causas estructurales (Desmeules et al., 2025).
El manguito rotador es un grupo de cuatro músculos y sus tendones que rodean y estabilizan la articulación del hombro. Estos músculos controlan la rotación y la elevación del brazo y son esenciales para casi todas las actividades que implican levantar los brazos por encima de la cabeza o alcanzar objetos. El dolor relacionado con el manguito rotador suele desarrollarse gradualmente y se asocia con debilidad en el hombro, dolor al realizar movimientos por encima de la cabeza y limitación del rango de movimiento. En algunos casos, se presenta una rotura parcial o total del manguito rotador, que puede requerir reparación quirúrgica en pacientes seleccionados (Desmeules et al., 2025).
El modelo biopsicosocial es ahora el marco recomendado para comprender el síndrome de dolor regional complejo (SDRC). Factores biológicos, como los cambios tendinosos relacionados con la edad y los déficits de fuerza muscular; factores psicológicos, como el miedo al movimiento y la catastrofización del dolor; y factores sociales, como las exigencias laborales y el acceso a la atención médica, contribuyen al inicio, la gravedad y la recuperación (Desmeules et al., 2025).
🟢 Para pacientes y familiares
- El dolor de hombro relacionado con el manguito rotador es la causa más común de dolor de hombro y es altamente tratable con rehabilitación (Desmeules et al., 2025).
- No se necesita un diagnóstico estructural específico para comenzar una rehabilitación eficaz. El ejercicio y la educación son los tratamientos de primera línea, independientemente de los resultados de las pruebas de imagen (Desmeules et al., 2025).
- Muchas personas con dolor de hombro detectado mediante pruebas de imagen no presentan síntomas, y muchas con dolor significativo tienen resultados normales en dichas pruebas. Lo más importante para el tratamiento es la función y los objetivos del paciente, no la imagen (Desmeules et al., 2025).
🟣 Para profesionales clínicos
- La guía de práctica clínica JOSPT 2025 recomienda alejarse de las etiquetas de diagnóstico estructurales y adoptar RCRSP como término general, priorizando la rehabilitación activa sobre los tratamientos pasivos (Desmeules et al., 2025).
- La cirugía de descompresión subacromial no se recomienda para la tendinopatía del manguito rotador en ausencia de desgarros de espesor completo del manguito rotador (Desmeules et al., 2025).
- Se recomienda realizar una evaluación psicosocial para detectar la catastrofización del dolor, la kinesiofobia y la depresión como parte de la evaluación inicial del dolor de hombro (Desmeules et al., 2025).
2. ¿Quiénes son los afectados?
El dolor de hombro afecta a entre el 7 y el 26 % de la población general, lo que lo convierte en una de las afecciones musculoesqueléticas más frecuentes a nivel mundial. La incidencia varía entre 7,7 y 62 casos por cada 1000 personas al año, según la población estudiada (Lucas et al., 2022). El dolor de hombro es particularmente frecuente en adultos en edad laboral y en ocupaciones que implican el uso repetitivo de los brazos, trabajos por encima de la cabeza y esfuerzos intensos.
Las exposiciones físicas relacionadas con el trabajo están fuertemente asociadas con el desarrollo de trastornos del manguito rotador. Elevación del hombro, repetición, esfuerzos forzados,
La vibración de cuerpo entero es el factor con mayor evidencia de aumentar el riesgo de tendinopatía y pinzamiento del hombro en poblaciones trabajadoras (Versloot et al., 2024). Las ocupaciones en la industria manufacturera, la construcción, la atención médica y la agricultura presentan la mayor carga de trastornos del hombro.
Personas con afecciones neurológicas como ataque, esclerosis múltiple, o enfermedad de Parkinson También experimentan altas tasas de dolor de hombro debido a la alteración del tono muscular, la reducción del movimiento y la postura compensatoria. Para pacientes con lesión cerebral traumática o parálisis cerebral, El manejo del dolor de hombro requiere la integración con el plan de rehabilitación neurológica primaria (Desmeules et al., 2025).
🟢 Para pacientes y familiares
- El dolor de hombro es extremadamente común y afecta hasta a 1 de cada 4 adultos en algún momento de su vida, por lo que no estás solo y existen tratamientos eficaces (Lucas et al., 2022).
- Si su trabajo implica movimientos repetitivos por encima de la cabeza o el uso intenso de los brazos, su entorno laboral podría estar contribuyendo a su dolor de hombro. Su terapeuta ocupacional y su fisioterapeuta pueden ayudarle a identificar modificaciones para reducir la tensión persistente (Versloot et al., 2024).
- Si usted tiene una afección neurológica además de dolor de hombro, su equipo de rehabilitación debe abordar ambas en conjunto en lugar de por separado para obtener el mejor resultado (Desmeules et al., 2025).
🟣 Para profesionales clínicos
- La prevalencia mundial del dolor de hombro varía de 7 a 26% con una incidencia de 7,7 a 62 por cada 1.000 personas al año; los trastornos del hombro representan una proporción sustancial de toda la utilización de la atención médica musculoesquelética (Lucas et al., 2022).
- Las exposiciones al trabajo físico, que incluyen la elevación del hombro, la repetición, la fuerza y la vibración, tienen la evidencia más sólida de asociación con trastornos del manguito rotador en poblaciones ocupacionales (Versloot et al., 2024).
- Realizar pruebas de detección de afecciones neurológicas concomitantes e integrar la rehabilitación del hombro con el tratamiento neurológico primario para pacientes con accidente cerebrovascular, lesión cerebral traumática, esclerosis múltiple o parálisis cerebral (Desmeules et al., 2025).
3. Tipos de afecciones del hombro
Las afecciones de hombro más comunes que se observan en los centros de rehabilitación se engloban dentro del síndrome de dolor regional complejo (SRCRC). La tendinopatía del manguito rotador se refiere a la degeneración o irritación de los tendones del manguito rotador, que suele manifestarse con dolor durante las actividades por encima de la cabeza y debilidad en el hombro. La bursitis subacromial implica la inflamación de la bursa entre el manguito rotador y el acromion. La tendinopatía calcificante implica depósitos de calcio dentro de los tendones del manguito rotador y puede causar dolor agudo intenso. Las roturas parciales y completas del manguito rotador varían desde un deshilachado leve hasta la rotura completa de uno o más tendones (Desmeules et al., 2025).
Otras afecciones comunes del hombro incluyen la capsulitis adhesiva (hombro congelado), caracterizada por dolor progresivo y restricción severa del movimiento activo y pasivo del hombro; la osteoartritis glenohumeral; los trastornos de la articulación acromioclavicular; y la inestabilidad del hombro. Si bien estas afecciones presentan manifestaciones y enfoques de tratamiento distintos, muchas comparten principios básicos de rehabilitación, como el ejercicio terapéutico, la educación y la modificación de la actividad (Desmeules et al., 2025).
En adultos mayores, la degeneración del manguito rotador
Las roturas son extremadamente comunes y a menudo asintomáticas. La presencia de una rotura en las imágenes no determina por sí sola si se requiere cirugía ni si la rotura es la causa de los síntomas. Las guías recomiendan encarecidamente la rehabilitación conservadora antes de la derivación quirúrgica para la mayoría de las afecciones del manguito rotador (Desmeules et al., 2025).
🟢 Para pacientes y familiares
- Una resonancia magnética que muestra una rotura del manguito rotador no implica automáticamente la necesidad de cirugía. Muchas personas con roturas del manguito rotador responden muy bien a la fisioterapia y la terapia ocupacional (Desmeules et al., 2025).
- La capsulitis adhesiva (hombro congelado) es una afección distinta del dolor del manguito rotador y requiere un programa de rehabilitación diferente. Su terapeuta adaptará el programa según su diagnóstico específico (Desmeules et al., 2025).
- La cirugía generalmente se considera solo después de que se ha completado un programa de rehabilitación estructurado sin una mejoría adecuada (Desmeules et al., 2025).
🟣 Para profesionales clínicos
- Se recomienda la rehabilitación conservadora como tratamiento de primera línea para la tendinopatía del manguito rotador, desgarros de espesor parcial y la mayoría de desgarros de espesor completo antes de la derivación quirúrgica (Desmeules et al., 2025).
- La cirugía de descompresión subacromial no se recomienda para la tendinopatía del manguito rotador sin desgarros de espesor completo; la evidencia no respalda que sea superior a la cirugía simulada (Desmeules et al., 2025).
- Diferenciar la RCRSP de la capsulitis adhesiva, la OA glenohumeral y la radiculopatía cervical en una evaluación temprana, ya que estas afecciones requieren vías de manejo distintas (Desmeules et al., 2025).
4. El papel de la terapia ocupacional
Los terapeutas ocupacionales aportan una perspectiva centrada en la función a la rehabilitación del dolor de hombro, que complementa los ejercicios dirigidos por fisioterapeutas. La terapia ocupacional analiza cómo el dolor y la debilidad del hombro limitan la capacidad de una persona para realizar actividades cotidianas, como vestirse, asearse, cocinar, conducir, cuidar a los niños, realizar actividades recreativas y tareas laborales. Cuando el hombro está dolorido o débil, las personas compensan de maneras que pueden provocar más lesiones, fatiga y una menor independencia (Lafrance et al., 2022).
Las intervenciones básicas de terapia ocupacional para el dolor de hombro incluyen: actividades de la vida diaria Evaluación y capacitación, prescripción de equipos adaptativos (como dispositivos de alcance, ayudas para vestirse y herramientas ergonómicas), modificación del entorno doméstico, ahorro de energía y estrategias de manejo del dolor durante las tareas diarias. La evaluación ergonómica del puesto de trabajo es una contribución fundamental de la terapia ocupacional para pacientes cuyo dolor de hombro está relacionado con el trabajo, abordando la postura, el uso de herramientas, la rotación de tareas y el diseño del lugar de trabajo para reducir la carga continua del manguito rotador (Lafrance et al., 2022).
La planificación del regreso al trabajo se incluye explícitamente en la guía de práctica clínica JOSPT 2022 para trastornos del manguito rotador, que recomienda que se desarrolle un plan de regreso al trabajo de forma temprana en colaboración con el trabajador y otras partes interesadas, combinando múltiples estrategias para promover un regreso exitoso (Lafrance et al., 2022). La terapia ocupacional es la disciplina principal para la evaluación de la capacidad funcional, el análisis de las demandas del trabajo y la planificación gradual del regreso al trabajo en estos casos. Para pacientes con afecciones neurológicas que implican dolor de hombro, la terapia ocupacional también aborda modificación del hogar, posicionamiento y estrategias adaptativas relevantes para el deterioro neurológico subyacente.
🟢 Para pacientes y familiares
- Un terapeuta ocupacional puede ayudarle a encontrar maneras de manejar actividades como vestirse, cocinar, conducir y otras actividades diarias, protegiendo al mismo tiempo su hombro durante la recuperación (Lafrance et al., 2022).
- Si su dolor de hombro está relacionado con su trabajo, el terapeuta ocupacional puede evaluar su puesto de trabajo y sus tareas, y recomendar cambios específicos para reducir la carga sobre su manguito rotador (Lafrance et al., 2022).
- Un plan de reincorporación al trabajo desarrollado al inicio de la recuperación produce mejores resultados que esperar a que el dolor desaparezca por completo antes de abordar los objetivos laborales (Lafrance et al., 2022).
🟣 Para profesionales clínicos
- La guía de práctica clínica JOSPT 2022 para trastornos del manguito rotador recomienda explícitamente la planificación temprana del regreso al trabajo que involucre a un equipo multidisciplinario, con la terapia ocupacional desempeñando un papel central en la evaluación de la capacidad funcional y el análisis de las demandas del trabajo (Lafrance et al., 2022).
- La evaluación ergonómica y la modificación del lugar de trabajo en terapia ocupacional son componentes respaldados por evidencia de la rehabilitación de trastornos del hombro en poblaciones ocupacionales (Versloot et al., 2024).
- Se recomienda la derivación a terapia ocupacional cuando el dolor de hombro limita el desempeño de las actividades de la vida diaria, las tareas laborales, el autocuidado o la participación significativa más allá de lo que el ejercicio por sí solo aborda (Lafrance et al., 2022).
5. El papel de la fisioterapia
La fisioterapia es la piedra angular del tratamiento no quirúrgico del dolor de hombro. La evaluación fisioterapéutica para la artroplastia de hombro incompleta incluye la valoración del rango de movimiento del hombro, la fuerza, el control escapular, la postura, los patrones de movimiento y las actividades funcionales. Esta evaluación integral permite diseñar un programa de rehabilitación individualizado que aborda las deficiencias específicas que contribuyen al dolor y la limitación de cada paciente (Desmeules et al., 2025).
La guía de práctica clínica de 2025 recomienda encarecidamente prescribir un programa de rehabilitación activo y orientado a tareas que combine ejercicio y educación para reducir el dolor y la discapacidad en adultos con trastornos del manguito rotador (Desmeules et al., 2025). El ejercicio específico, la terapia manual (cuando sea apropiado) y la educación en neurociencia del dolor son las principales herramientas de fisioterapia. La fisioterapia también aborda los déficits de fuerza, que están presentes de forma constante en el síndrome de dolor recurrente del manguito rotador. Una revisión sistemática confirmó que las intervenciones de rehabilitación mejoran la fuerza del hombro, y que el ejercicio activo y el entrenamiento de fuerza producen los efectos más significativos para la debilidad relacionada con el manguito rotador (Zhang et al., 2026).
Para pacientes con dolor de hombro además de dolor de espalda, osteoartritis, recuperación postoperatoria, o riesgo de caídas, La fisioterapia integra la rehabilitación del hombro con el manejo del cuadro musculoesquelético general. Los programas de ejercicios son progresivos, adaptados a la situación de cada paciente y diseñados para facilitar su recuperación y el retorno a las exigencias funcionales específicas de su vida diaria y laboral (Lafrance et al., 2024).
🟢 Para pacientes y familiares
- La fisioterapia para el dolor de hombro se centra en ejercicios progresivos que recuperan gradualmente la fuerza y el movimiento, no solo en el alivio temporal del dolor (Desmeules et al., 2025).
- Fortalecer el manguito rotador y los músculos circundantes del hombro es fundamental para la recuperación. Tu fisioterapeuta diseñará un programa progresivo adaptado a tus necesidades (Zhang et al., 2026).
- La participación constante en su programa de ejercicios en casa es el factor más importante para la recuperación, más que cualquier sesión de tratamiento individual en la clínica (Lafrance et al., 2024).
🟣 Para profesionales clínicos
- La Guía de Práctica Clínica de 2025 recomienda encarecidamente los programas activos y orientados a tareas que combinan ejercicio y educación como tratamiento de primera línea para los trastornos del manguito rotador (Desmeules et al., 2025).
- El ejercicio activo y el entrenamiento de fuerza mejoran la fuerza del hombro en múltiples tipos de intervención, siendo el ejercicio excéntrico el que produce el mayor efecto (SMD 0,85) y demostrando también beneficios los ejercicios de control motor (Zhang et al., 2026).
- La prescripción de ejercicios para la RCRSP debe especificar el tipo, la intensidad, la progresión y la frecuencia, en lugar de proporcionar programas de ejercicios genéricos para el manguito rotador sin estructura (Lafrance et al., 2024).
6. El papel de la logopedia
Los logopedas contribuyen a la rehabilitación del dolor de hombro en varios contextos clínicos. En pacientes con afecciones neurológicas, incluyendo ataque, Lesión cerebral traumática, o demencia Cuando el dolor de hombro coexiste con deficiencias cognitivas o de comunicación, el logopeda se asegura de que las instrucciones de rehabilitación, los programas de ejercicios en casa y las estrategias de autocuidado se presenten en formatos accesibles que el paciente pueda seguir con facilidad.
Para pacientes con disfagia En pacientes que han sido sometidos a cirugía cervical o de hombro, se recomienda la evaluación y el manejo de la función de deglución por parte de un logopeda, cuando sea pertinente. En casos de dolor complejo con importantes barreras cognitivo-comunicativas, el logopeda apoya al equipo interdisciplinario facilitando la comunicación entre el paciente y los profesionales sanitarios, adaptando materiales de alfabetización sanitaria y promoviendo la autogestión constante de los programas de ejercicio cuando la adherencia es un problema (Desmeules et al., 2025).
En poblaciones pediátricas donde el dolor de hombro se presenta en el contexto de afecciones como parálisis cerebral, El logopeda colabora con el terapeuta ocupacional y el fisioterapeuta para garantizar que los apoyos a la comunicación y las consideraciones sensoriomotoras se integren en el plan de rehabilitación.
🟢 Para pacientes y familiares
- Si una afección neurológica dificulta la comprensión o el seguimiento del programa de rehabilitación del hombro, un logopeda puede ayudar a adaptar las instrucciones y fomentar la participación constante.
- Para los pacientes que se han sometido a una cirugía de cuello u hombro y experimentan dificultades para tragar, un logopeda puede evaluar y tratar la función de deglución como parte del equipo de recuperación.
- Los niños con afecciones que afectan la comunicación y que además sufren dolor de hombro pueden beneficiarse de la intervención de un logopeda para garantizar que la terapia sea accesible y que los objetivos se comuniquen con claridad.
🟣 Para profesionales clínicos
- Se recomienda la derivación a un logopeda cuando las barreras cognitivo-comunicativas limitan la capacidad del paciente para participar, mantener o autogestionar un programa de rehabilitación del hombro, especialmente en poblaciones con trastornos neurológicos.
- En pacientes con patología cervical junto con dolor de hombro, está indicada la evaluación por logopedia para detectar disfagia cuando se presentan síntomas de deglución en el período perioperatorio o después de procedimientos cervicales.
- En el caso del dolor de hombro pediátrico en el contexto de la parálisis cerebral u otras afecciones del neurodesarrollo, la colaboración entre logopedas, terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas garantiza que la rehabilitación sea accesible y que los objetivos se comuniquen de forma coherente en todos los entornos.
7. Terapia con ejercicios
El ejercicio es el tratamiento con mayor respaldo científico para el dolor de hombro relacionado con el manguito rotador y se recomienda como tratamiento de primera línea en todas las principales guías de práctica clínica (Desmeules et al., 2025). La revisión sistemática de 31 ensayos clínicos aleatorizados (ECA) publicada en 2024 por la revista JOSPT evaluó el ejercicio según el principio FITT (frecuencia, intensidad, tipo y tiempo) y concluyó que los ejercicios específicos dirigidos a los músculos del manguito rotador y la escápula producen mejores resultados que el ejercicio general no específico para reducir el dolor y la discapacidad del hombro (Lafrance et al., 2024).
Los ejercicios de fortalecimiento, el entrenamiento de resistencia progresiva y los ejercicios de control motor son las modalidades principales para la rehabilitación de la lesión del manguito rotador. La carga excéntrica y concéntrica, los ejercicios de control neuromuscular y los programas de estabilización escapular cuentan con evidencia que respalda su uso en la rehabilitación del manguito rotador.
Tendinopatía. Se recomiendan específicamente intervenciones de rehabilitación que incorporen ejercicios activos o entrenamiento de fuerza para abordar los déficits de fuerza constantes que se encuentran en personas con RCRSP (Zhang et al., 2026).
Los programas de ejercicio deben ser progresivos, personalizados y supervisados para garantizar la técnica correcta y la carga adecuada. Los programas mal diseñados o sin supervisión son menos efectivos. El principio FITT proporciona un marco útil para la prescripción de ejercicio: el tipo debe enfatizar el fortalecimiento específico del manguito rotador y la escápula, la intensidad debe ser suficiente para estimular los tejidos, la frecuencia de 2 a 3 sesiones por semana está respaldada por evidencia, y se necesita una duración de al menos 6 a 8 semanas para obtener ganancias significativas (Lafrance et al., 2024).
🟢 Para pacientes y familiares
- Los ejercicios específicos para los músculos del manguito rotador y la escápula son más efectivos que el ejercicio general para el dolor de hombro. Su fisioterapeuta diseñará un programa adaptado a sus debilidades particulares (Lafrance et al., 2024).
- Es normal sentir cierta incomodidad durante el ejercicio, y esto no significa que te estés haciendo daño. Tu fisioterapeuta te indicará qué nivel de incomodidad es aceptable durante la recuperación (Desmeules et al., 2025).
- Se necesitan al menos de 6 a 8 semanas de ejercicio constante para observar una mejoría significativa. Interrumpir el ejercicio prematuramente es una de las razones más comunes por las que las personas no se recuperan por completo (Lafrance et al., 2024).
🟣 Para profesionales clínicos
- Los ejercicios específicos para el manguito rotador y la escápula superan a los ejercicios no específicos para el dolor y la discapacidad del hombro en el RCRSP en 31 ECA (Lafrance et al., 2024).
- Los ejercicios activos y el entrenamiento de fuerza producen las mayores ganancias de fuerza en RCRSP, y la carga excéntrica (SMD 0,85), el entrenamiento concéntrico (SMD 0,65) y el ejercicio de control motor (SMD 0,45) demuestran ser beneficiosos (Zhang et al., 2026).
- La prescripción de ejercicios debe incluir el tipo específico, la intensidad, los criterios de progresión y la frecuencia para optimizar la carga en lugar de basarse en plantillas de programas genéricos (Lafrance et al., 2024).
8. Terapia manual
La terapia manual para el dolor de hombro incluye movilización articular, manipulación, técnicas de tejidos blandos y terapia de puntos gatillo. Se utiliza comúnmente en combinación con ejercicio en la práctica clínica. Una revisión sistemática y metaanálisis de 12 ECA encontró que agregar terapia manual a un programa de ejercicio no produce resultados significativamente mejores para el dolor durante el movimiento (DME 0,15) o la función en comparación con el ejercicio solo para el dolor de hombro relacionado con el manguito rotador (Paraskevopoulos et al., 2023). Sin embargo, la terapia manual puede reducir el dolor en reposo y puede ser valiosa para presentaciones específicas donde la rigidez articular o la restricción de la movilidad son el principal contribuyente.
La guía de práctica clínica de 2025 para la tendinopatía del manguito rotador no recomienda la terapia manual como tratamiento independiente, pero sí respalda su uso como parte de la rehabilitación multimodal en pacientes seleccionados (Desmeules et al., 2025). El papel más apropiado de la terapia manual es como complemento del ejercicio, especialmente en las primeras etapas de la rehabilitación, cuando el dolor limita la participación en el ejercicio o cuando la rigidez articular restringe el rango de movimiento.
En pacientes sometidos a cirugía de hombro, la terapia manual durante el postoperatorio debe guiarse por las precauciones quirúrgicas y el protocolo del cirujano tratante. Generalmente, se incorporan técnicas suaves de movilización al inicio de la rehabilitación, mientras que la movilización más vigorosa se introduce progresivamente a medida que la recuperación lo permite (Chen et al., 2024).
🟢 Para pacientes y familiares
- La terapia manual de su fisioterapeuta puede ayudar a reducir el dolor y mejorar el movimiento, especialmente en las primeras etapas de la rehabilitación, cuando el dolor limita su capacidad para hacer ejercicio (Paraskevopoulos et al., 2023).
- La terapia manual funciona mejor como complemento de tu programa de ejercicios, no como sustituto. El ejercicio que realices entre sesiones es fundamental para tu recuperación a largo plazo (Desmeules et al., 2025).
- Después de una cirugía de hombro, su fisioterapeuta seguirá cuidadosamente las pautas de su cirujano antes de avanzar con cualquier técnica manual (Chen et al., 2024).
🟣 Para profesionales clínicos
- Agregar terapia manual al ejercicio no mejora significativamente el dolor durante el movimiento (DME 0,15) ni la función en comparación con el ejercicio solo para RCRSP en 11 ECA (Paraskevopoulos et al., 2023).
- La terapia manual es más apropiada como complemento del ejercicio en pacientes con rigidez articular, restricciones de movilidad o dolor que limita la participación en el ejercicio, en lugar de como una adición de rutina para todas las presentaciones de RCRSP (Desmeules et al., 2025).
- La terapia manual aislada sin ejercicio no está respaldada por evidencia de resultados sostenidos en RCRSP y no debería ser el enfoque de tratamiento principal (Desmeules et al., 2025).
9. Rehabilitación postoperatoria
Cuando las roturas del manguito rotador no responden al tratamiento conservador, o cuando las roturas extensas provocan una limitación funcional significativa, puede estar indicada la reparación quirúrgica. La rehabilitación postoperatoria es fundamental para restaurar la función del hombro, prevenir nuevas roturas y permitir que los pacientes retomen su nivel de actividad previo. La rehabilitación tras la reparación del manguito rotador suele desarrollarse en fases: protección inicial y movilización temprana, fortalecimiento intermedio y entrenamiento funcional avanzado (Chen et al., 2024).
El momento de la rehabilitación tras la cirugía del manguito rotador es una decisión clínicamente importante. Una revisión sistemática y un metaanálisis de 9 ensayos clínicos aleatorizados con 830 pacientes demostraron que la rehabilitación temprana tras la reparación artroscópica del manguito rotador acelera la recuperación de la amplitud de movimiento del hombro y la flexión anterior en comparación con la rehabilitación tardía, sin aumentar significativamente las tasas de rerrotura (Chen et al., 2024). Por lo tanto, generalmente se prefiere la movilización temprana, aunque los protocolos varían según el tamaño de la rotura, la calidad de la reparación y la preferencia del cirujano.
La terapia ocupacional en el período postoperatorio aborda las adaptaciones de las actividades de la vida diaria (AVD), el manejo del cabestrillo, el baño y el vestirse con un hombro en proceso de curación, y el regreso gradual a las actividades del hogar y del trabajo. La fisioterapia conduce a la amplitud de movimiento progresiva, el fortalecimiento y el movimiento funcional. Para pacientes con afecciones preexistentes como osteoartritis o comorbilidades neurológicas, la rehabilitación postoperatoria debe tener en cuenta estos factores al establecer los plazos de progresión y las expectativas de actividad (Desmeules et al., 2025).
🟢 Para pacientes y familiares
- Comenzar a realizar movimientos suaves poco después de la cirugía del manguito rotador ayuda a recuperar el rango de movimiento más rápidamente y no aumenta el riesgo de que la reparación falle (Chen et al., 2024).
- Tu terapeuta ocupacional te ayudará a realizar las tareas diarias de forma segura mientras tu hombro se recupera, incluyendo adaptaciones al vestirte, bañarte y cocinar para proteger la zona operada.
- La recuperación tras la reparación del manguito rotador suele durar entre 4 y 6 meses y requiere una participación constante en el programa de rehabilitación durante todo el proceso (Chen et al., 2024).
🟣 Para profesionales clínicos
- La rehabilitación temprana después de la reparación artroscópica del manguito rotador acelera la recuperación del rango de movimiento y la flexión hacia adelante sin aumentar significativamente las tasas de nueva rotura en 9 ensayos clínicos aleatorizados con 830 pacientes (Chen et al., 2024).
- Los protocolos de rehabilitación deben coordinarse con el equipo quirúrgico para tener en cuenta el tamaño del desgarro, la integridad de la reparación y los factores individuales del paciente que afectan los tiempos de carga seguros (Chen et al., 2024).
- La participación de la terapia ocupacional en el período postoperatorio aborda la seguridad en las actividades de la vida diaria, el manejo del cabestrillo y la planificación del regreso al trabajo, que son fundamentales para los pacientes quirúrgicos ambulatorios y de corta estancia (Lafrance et al., 2022).
10. Dolor de hombro relacionado con el trabajo
Los trastornos del manguito rotador se encuentran entre las afecciones musculoesqueléticas laborales más comunes. La exposición a la actividad física, incluyendo la elevación del hombro, los movimientos repetitivos, los esfuerzos intensos y la vibración de todo el cuerpo, presenta la evidencia más sólida de aumentar el riesgo de tendinopatía y pinzamiento del hombro (Versloot et al., 2024). Los factores psicosociales laborales, como el bajo control sobre el trabajo, el escaso apoyo social y las altas exigencias laborales, también contribuyen a la aparición y cronificación de estas afecciones (Versloot et al., 2024).
El manejo eficaz del dolor de hombro relacionado con el trabajo requiere un enfoque coordinado que aborde tanto la condición clínica como las exposiciones laborales que lo originan. La guía de práctica clínica de 2022 recomienda que la planificación del regreso al trabajo comience pronto e involucre al trabajador, al empleador, a los médicos tratantes y, cuando corresponda, a los sistemas de salud ocupacional y compensación (Lafrance et al., 2022). El regreso temprano a un trabajo adaptado, cuando sea posible, produce mejores resultados que una ausencia prolongada.
La terapia ocupacional lidera la evaluación de la capacidad funcional, el análisis de las exigencias laborales, la evaluación ergonómica del lugar de trabajo y la planificación gradual del regreso al trabajo. La fisioterapia aborda las limitaciones funcionales que restringen la capacidad laboral mediante ejercicio, educación y terapia manual. En conjunto, la terapia ocupacional y la fisioterapia proporcionan la base de rehabilitación para un regreso exitoso a la participación laboral (Lafrance et al., 2022; Versloot et al., 2024).
🟢 Para pacientes y familiares
- Si el dolor de hombro está relacionado con el trabajo, un plan de reincorporación laboral desarrollado al inicio de la recuperación conduce a mejores resultados que esperar hasta estar completamente recuperado (Lafrance et al., 2022).
- Durante la recuperación, es preferible realizar tareas modificadas o ligeras en lugar de tomarse un tiempo libre completo. Su terapeuta ocupacional y su fisioterapeuta pueden comunicarse con su empleador para coordinar modificaciones laborales seguras (Lafrance et al., 2022).
- Los cambios en el lugar de trabajo, incluidas las modificaciones de las herramientas, la rotación de tareas y los ajustes de la postura, pueden reducir la carga continua sobre el manguito rotador y prevenir la recurrencia (Versloot et al., 2024).
🟣 Para profesionales clínicos
- La guía de práctica clínica de JOSPT de 2022 recomienda la planificación temprana del regreso al trabajo, que incorpore a múltiples partes interesadas y una exposición gradual, como un componente fundamental del manejo de los trastornos del manguito rotador (Lafrance et al., 2022).
- Tanto la exposición física como la psicosocial en el trabajo contribuyen al riesgo de trastornos del hombro; se deben considerar las intervenciones ergonómicas y psicosociales junto con la rehabilitación clínica (Versloot et al., 2024).
- El análisis de las exigencias laborales y la evaluación del lugar de trabajo, dirigidos por terapeutas ocupacionales, son componentes respaldados por la evidencia de la rehabilitación de los trastornos ocupacionales del hombro (Lafrance et al., 2022).
11. Telerehabilitación para afecciones del hombro
La telerehabilitación para el dolor de hombro es un modelo de atención cada vez más extendido y respaldado por la evidencia, que aborda las barreras de acceso, como la distancia geográfica, las limitaciones de transporte y los horarios laborales. Una revisión sistemática y un metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados (ECA) revelaron que la telerehabilitación para afecciones de hombro tratadas sin cirugía puede reducir el dolor y mejorar la amplitud de movimiento en comparación con la rehabilitación presencial, con beneficios particularmente significativos cuando los programas duran 12 semanas o más (Lin et al., 2025). La satisfacción del paciente con la telerehabilitación para afecciones de hombro es generalmente favorable en todos los estudios.
Un metaanálisis independiente de 10 ensayos clínicos aleatorizados con 497 participantes confirmó que la telemedicina mejora significativamente la función del hombro, medida mediante las escalas Constant-Murley y Quick DASH, reduce el dolor según la escala analógica visual y mejora el rango de movimiento en pacientes con trastornos del manguito rotador, en comparación con el tratamiento convencional (Zhang et al., 2024). Estos hallazgos respaldan la telemedicina como un componente viable de la rehabilitación integral del hombro, especialmente para el seguimiento, la implementación de programas domiciliarios y para pacientes con dificultades de acceso a servicios presenciales.
Tanto la terapia ocupacional (TO) como la fisioterapia (PT) pueden aprovechar la telerehabilitación para el manejo del dolor de hombro. La TO, a través de la telemedicina, ofrece orientación sobre equipos adaptativos, entrenamiento en actividades de la vida diaria (AVD), evaluación ergonómica y apoyo para programas domiciliarios. La PT, también a través de la telemedicina, proporciona instrucciones de ejercicio, análisis de movimiento y gestión progresiva de programas. Para pacientes con conocimientos tecnológicos limitados, especialmente adultos mayores, puede ser necesario el apoyo de la TO para la configuración de dispositivos, a fin de facilitar el acceso a la telerehabilitación (Lin et al., 2025).
🟢 Para pacientes y familiares
- Es posible que puedas recibir una rehabilitación eficaz del hombro mediante videoconsultas desde casa. Los estudios demuestran que la telerehabilitación puede reducir el dolor y mejorar la movilidad del hombro, especialmente en programas de mayor duración (Lin et al., 2025).
- La terapia de hombro por telemedicina es útil para el seguimiento continuo, el entrenamiento en programas para el hogar y para las personas a las que les resulta difícil asistir a una clínica con regularidad (Zhang et al., 2024).
- Pregunte a su terapeuta si la telerehabilitación es apropiada para su afección, ya que algunas situaciones aún se benefician de una evaluación presencial o un tratamiento manual.
🟣 Para profesionales clínicos
- La telerehabilitación puede reducir el dolor y mejorar el rango de movimiento en afecciones del hombro tratadas sin cirugía, con mayores beneficios en programas de 12 semanas o más (Lin et al., 2025).
- La telemedicina mejora significativamente la puntuación de Constant-Murley, la puntuación Quick DASH, el dolor y el rango de movimiento en pacientes con trastornos del manguito rotador en comparación con el tratamiento convencional en 10 ensayos clínicos aleatorizados con 497 participantes (Zhang et al., 2024).
- Se prefiere la evaluación inicial presencial cuando la exploración física o la terapia manual están clínicamente indicadas. La telerehabilitación es más apropiada para la realización de ejercicios supervisados, la progresión del programa en casa y el seguimiento (Lin et al., 2025).
📋 ¿Cuándo solicitar una derivación a terapia ocupacional, fisioterapia o logopedia?
Consulte a un terapeuta ocupacional (TO) cuando:
- El dolor de hombro limita el desempeño de las actividades de la vida diaria, el autocuidado, la cocina, la conducción o la gestión del hogar (Lafrance et al., 2022).
- El regreso al trabajo es un objetivo y se necesita una evaluación de la capacidad funcional, un análisis de las demandas del trabajo o una evaluación ergonómica del lugar de trabajo (Lafrance et al., 2022).
- Para un alta segura se requiere la adaptación de las actividades de la vida diaria (AVD) después de la cirugía, el manejo del cabestrillo o la orientación sobre modificaciones en el hogar (Lafrance et al., 2022).
- El dolor de hombro relacionado con el trabajo implica exposiciones ocupacionales físicas o psicosociales que requieren evaluación y modificación (Versloot et al., 2024).
Consulte a un fisioterapeuta cuando:
- Se presenta cualquier dolor de hombro relacionado con el manguito rotador. El ejercicio es el tratamiento de primera línea y la fisioterapia es la disciplina principal (Desmeules et al., 2025).
- La debilidad muscular del hombro, las restricciones en el rango de movimiento o la disfunción motora limitan la funcionalidad. El ejercicio dirigido por un fisioterapeuta es la intervención basada en la evidencia (Zhang et al., 2026).
- Se requiere rehabilitación postoperatoria después de la reparación del manguito rotador, el reemplazo de hombro u otros procedimientos de hombro (Chen et al., 2024).
- La asistencia presencial es difícil. La telerehabilitación es una alternativa respaldada por la evidencia para muchas afecciones del hombro (Lin et al., 2025).
Consulte con un logopeda cuando:
- Las barreras cognitivo-comunicativas limitan la capacidad del paciente para participar o seguir las instrucciones de rehabilitación del hombro, especialmente en poblaciones con trastornos neurológicos.
- Las dificultades para tragar se presentan después de una cirugía cervical o de hombro, o en el contexto de afecciones neurológicas que afectan al hombro.
- El dolor de hombro pediátrico en el contexto de parálisis cerebral o trastornos del neurodesarrollo requiere una rehabilitación accesible mediante la comunicación.
Ver también
- Dolor de espalda — Rehabilitación para el dolor lumbar y cervical que a menudo se presenta junto con afecciones del hombro.
- Osteoartritis — Manejo de la degeneración articular relevante para la osteoartritis glenohumeral y la rehabilitación del hombro
- Actividades de la vida diaria — Estrategias adaptativas cuando el dolor de hombro limita la independencia diaria
- Manejo del dolor — Enfoques integrales de terapia ocupacional, fisioterapia y terapia cognitivo-conductual para el dolor musculoesquelético crónico
- Prevención de caídas — Programas de equilibrio y fuerza relevantes para adultos mayores con problemas en el hombro y las extremidades superiores.
- Modificaciones y seguridad en el hogar — Estrategias adaptativas para el manejo de afecciones del hombro en el hogar
- Recuperación tras un accidente cerebrovascular — Manejo del dolor de hombro y la hemiplejia después de un accidente cerebrovascular
- Rehabilitación oncológica — Dolor de hombro y rehabilitación de las extremidades superiores tras el tratamiento oncológico
Referencias
Chen, Y., Meng, H., Li, Y., Zong, H., Yu, H., Liu, H., Lv, S., & Huai, L. (2024). El efecto del tiempo de rehabilitación en la recuperación funcional después de la reparación artroscópica del manguito rotador: una revisión sistemática y metaanálisis. PeerJ, 12, e17395. https://doi.org/10.7717/peerj.17395
Desmeules, F., Roy, JS, Lafrance, S., Charron, M., Dube, MO, Dupuis, F., Beneciuk, JM, Grimes, J., Kim, HM, Lamontagne, M., McCreesh, K., Shanley, E., Vukobrat, T., & Michener, LA (2025). Diagnóstico, atención médica no quirúrgica y rehabilitación de la tendinopatía del manguito rotador: una guía de práctica clínica. Revista de Fisioterapia Ortopédica y Deportiva, 55(4), 235–274. https://doi.org/10.2519/jospt.2025.13182
Lafrance, S., Charron, M., Roy, JS, Dyer, JO, Fremont, P., Dionne, CE, Macdermid, JC, Tousignant, M., Rochette, A., Doiron-Cadrin, P., Lowry, V., Bureau, N., Lamontagne, M., Sandman, E., Coutu, MF, Lavigne, P., & Desmeules, F. (2022). Diagnóstico, manejo y apoyo para el regreso al trabajo de adultos con trastornos del manguito rotador: una guía de práctica clínica. Revista de Fisioterapia Ortopédica y Deportiva, 52(10), 647–664. https://doi.org/10.2519/jospt.2022.11306
Lafrance, S., Charron, M., Dube, MO, Desmeules, F., Roy, JS, Juul-Kristensen, B., Kennedy, L., & McCreesh, K. (2024). La eficacia de la terapia de ejercicios para el dolor de hombro relacionado con el manguito rotador según el principio FITT: una revisión sistemática con metaanálisis. Revista de Fisioterapia Ortopédica y Deportiva, 54(8), 499–512. https://doi.org/10.2519/jospt.2024.12453
Lin, TW, Yang, Y., Hong, HY, Zhou, X., Tung, T., Zheng, B., & Zhang, J. (2025). Eficacia de la telerehabilitación en afecciones del hombro tratadas de forma no quirúrgica: una revisión sistemática y un metaanálisis. Trastornos musculoesqueléticos de BMC, 26, 614. https://doi.org/10.1186/s12891-025-08839-x
Lucas, J., van Doorn, P., Hegedus, E., Lewis, J., & van der Windt, D. (2022). Una revisión sistemática de la prevalencia e incidencia global del dolor de hombro. Trastornos musculoesqueléticos de BMC, 23, 1073. https://doi.org/10.1186/s12891-022-05973-8
Paraskevopoulos, E., Plakoutsis, G., Chronopoulos, E., & Papandreou, M. (2023). Eficacia de un programa combinado de terapia manual y ejercicio frente a ejercicio solo en pacientes con dolor de hombro relacionado con el manguito rotador: una revisión sistemática y metaanálisis. Salud deportiva: un enfoque multidisciplinario, 15(5), 727–735. https://doi.org/10.1177/19417381221136104
Versloot, AHC, Jackson, JA, van Rijn, RM, Elbers, RG, Sogaard, K., Macri, EM, Koes, B., Burdorf, A., Chiarotto, A., & Gerger, H. (2024). Exposiciones físicas y psicosociales relacionadas con el trabajo y la aparición de trastornos del hombro: una actualización de la revisión sistemática. Ergonomía Aplicada, 118, 104277. https://doi.org/10.1016/j.apergo.2024.104277
Zhang, B., Fang, Z., Nian, K., Sun, B., & Ji, B. (2024). Los efectos de la telemedicina en la función del hombro relacionada con el manguito rotador y los síntomas de dolor: un metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados. Revista de Cirugía Ortopédica e Investigación, 19, 478. https://doi.org/10.1186/s13018-024-04986-4
Zhang, B., Raguzzi, IA, Dupuis, F., Gianola, S., Morgan-Daniel, J., Roy, JS, & Pozzi, F. (2026). Abordaje de la debilidad del hombro en individuos con dolor de hombro relacionado con el manguito rotador: una revisión sistemática con metaanálisis. Revista de Fisioterapia Ortopédica y Deportiva, 56(2), 67–84. https://doi.org/10.2519/jospt.2025.13445
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